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lunes, 25 de septiembre de 2017

A la Fuente (del Hierro) voy por agua

La Fuente del Hierro en 2014. Mírala en Google Maps
La Fuente de Acella, en la actualidad conocida como Fuente del Hierro, se encuentra en Iturrama desde tiempo inmemorial. La primera referencia escrita documentada data del año 1252 y la llama "fuente de Acella". En 1870 el ayuntamiento la reformó, construyendo una pequeña bajada con escaleras y en su frontis inscribió la siguiente leyenda: 
AÑO 1870. Soy fuente tuya/ Cuídame/ ¡Gracias!
Abril 1965. Arranque de la carretera de la fuente del Hierro de la Vuelta del Castillo. La señalización
central y el ensanchamiento se hicieron aquel mes. Falta poner el rótulo de "Universidad”.
1. Arazuri en "Pamplona, calles y barrios"
FUENTE DEL HIERRO
La fuente del Hierro, imagen de 1927
Va desde la Vuelta del Castillo hasta la carretera del Sadar en pleno campus universitario. El Ayuntamiento acordó en el Pleno del 28 de noviembre de 1968, dar el título de Calle de la Fuente del Hierro a la vía que desde antiguo se conocía como Camino de la Fuente del Hierro y Carretera de la Fuente del Hierro. 
El nombre de «Hierro» se le otorgó popularmente hace muchisimos años a una fuente existente, desde tiempo inmemorial, junto a dicho camino, cerca del Sadar, debajo del termino de Iturrama. Este manantial posee un alto poder ferruginoso.
A finales del siglo XIX y principios del XX, esta fontana fue bautizada por el pueblo soberano con el título de Fuente del Setenta, por ser en 1870 cuando el Ayuntamiento adecentó sus alrededores, construyo la escalera con la que cómodamente se baja hasta el manantial, y el muro pétreo de contención. Antiguamente, aquel era el punto de reunión de las cloróticas pamplonesas, que con su palidez y aire romántico acudían todos los días a tomar la salutífera agua medicinal con la esperanza de fortalecer su precaria salud.
"Alberto y Elvira con mamá en Pamplona. Abril de 1928"

2. Pamplona histórica (2013)
Reaparece la fuente más antigua de la ciudad.
Se trata de la Fuente de Acella, en la actualidad también llamada Fuente del Hierro, y que se encuentra en el barrio de Iturrama desde tiempo inmemorial. Aunque se tiene constancia de la existencia de numerosas fuentes, pozos y manantiales en la ciudad, la primera referencia escrita documentada data del año 1252 y cita la fuente de Acella. En aquella época quedaba dentro de la jurisdicción del burgo de San Nicolás y sus aguas procedían del manantial de Iturrama (topónimo ancestral que en euskera significa fuente madre), mismo manantial del que en el siglo XVI se hizo una canalización para abastecer a la ciudad. Dos siglos más tarde, en el XVIII, se realizaría la traída de aguas desde Subiza, por medio del acueducto de Noain.
La fuente desmontada para restaurar
Ya en 1870, era incesante el ir y venir de vecinos hacia esta fuente, llamada del Hierro debido a su alto contenido ferruginoso. Para evitar que se colapsara el orificio de salida, en 1870 el ayuntamiento la reformó construyendo una pequeña bajada con escaleras y en su frontis inscribió la siguiente leyenda: AÑO 1870. Soy fuente tuya. Cuídame. ¡Gracias!

La fuente del Hierro, 1967. EUSEBIO MINA
En esta época se le llamaba también popularmente “la fuente del 70”. Debido a esto y a su alto contenido en Hierro corría por Pamplona la siguiente copla: 
“A la fuente del 70 
la llaman ferruginosa; 
si marchas descolorida,
volverás como una rosa”. 
En esos días era muy común la clorosis, enfermedad que se debía a la falta de Hierro en el organismo. Por este motivo, las jóvenes frecuentaban la fuente para evitar la palidez que les producía la enfermedad.

3. Diario de Navarra. "Hace 50 años"
Finalmente, Diario de Navarra del Lunes, 18 de septiembre de 2017, en "Hace 50 años"
Lunes, 18 de septiembre de 1967 
Fuente del Hierro. Se había realizado obras de desagüe en la Fuente del Hierro, de Pamplona, dejándola en condiciones para poder acercarse a beber agua de su caño sin que hubiera grandes charcos en su alrededor.

A la fuente voy por agua
Esta canción infantil la cantaban las chicas en las calles de Pamplona. Esto es lo que yo recuerdo de haberles oído a mis cuatro hermanas mayores:
-A la fuente voy por agua
y no tengo compañera.
-¿Quién quieres que te acompañe,
rosa de la primavera?
-Que me acompañe la Paqui,
que es la mejor compañera.
Divierte niña, divierte encanto,
qué dolor, qué pena, qué dolor de llanto;
qué dolor, qué pena, qué dolor de llanto fue,
que yo por ella lo bailaré

domingo, 24 de septiembre de 2017

Un pañuelo para Euskal Herria

Esto sí que tiene tradición. Nosotros, de niños, también jugábamos 'al pañuelo' con el moquero
Algunos le llaman 'pañuelo fallero', 'de hierbas' otros 'de Olentzero', los hay que prefieren 'de arrantzale' o de 'kashero', hay quien, simplemente, le llama 'servilleta' y alguno -en plan despectivo- 'pañuelo de mocos', pero estoy convencido de que su implantación en las fiestas de todos los barrios de Pamplona, en San Fermín Chiquito, en muuuchos pueblos de Navarra... (y de los 'siete herrialdes') no obedece a la casualidad, sino a consignas perfectamente planificadas y obedientemente orquestadas, de cara a la creación de un pañuelo para su Euskal Herria.
Pincha para ver detalles
Cuando en otros sitios nos copian el traje 'de pamplonica', alucinan cuando el día 6, a las doce menos algún minuto, pañuelo rojo extendido entre las manos y brazos en alto, todos, absolutamente todos, exigimos el disparo del cohete.., desde la propia Pamplona, seguramente desde las propias peñas, desde el Gobierno de Navarra, desde las sedes de los partidos nacionalistas, 'herrikotabernas'... se está promocionando el 'pañuelo a cuadros'.
Y donde tienen fuerza, como hemos visto, lo imponen. Con el San Fermín Grande, de momento, no se atreven -bastante tienen con imponernos la ikurriña y el 'presoak etxera' en la Plaza Consistorial- pero, desgraciadamente, si no tomamos conciencia y ponemos los medios, esa maravillosa imagen  del momento del chupinazo desaparecerá de Pamplona.
***
Un pañuelo para Ciudad Real
Calle Dormitalería, junto a las verjas 
de la Catedral (ver en Maps)
Hace algún tiempo, investigando los sanfermines de 1967 -el del encierro por Dormitalería-, hace ya 50 años, di con un  manchego, llamado Carlos de la Torre Vaxeras, que vino por primera vez aquel año y que luego siguió viniendo con sus amigos durante más de una década.
Tanto él, como sus amigos, sentían verdadera envidia de que en Pamplona, durante las fiestas que acababan de disfrutar, "todas las personas, pamplonicas o visitantes, lucían su pañuelo rojo". 
Carlos
Una noche "Carlos, tuvo el alumbramiento de una idea, que no era otra que el lamento de que, teniendo en nuestra tierra manchega un pañuelo que llamamos 'de yerbas', que había servido para que nuestros campesinos, de generación en generación, lo utilizarán para secarse el sudor, fruto del sol y del trabajo cotidiano.., no pudiese promocionarse como símbolo de unión y cultura en nuestras fiestas."
"Llegando a la convicción de que, efectivamente, el 'pañuelo de yerbas' podía ser el símbolo que nos uniera a todos los ciudarrealeños en nuestras fiestas y que podíamos, lucirlo con el mismo orgullo, que en otras localidades de la geografía española lucían sus pañuelos característicos."
Y lo consiguieron. Hoy en día no hay quien se acerque a Ciudad Real a fiestas y no lleve puesto el "pañuelo de yerbas".
Imagen del Noticias

En conclusión...
En conclusión: cuando, inspirándose en y envidiando la unidad y orgullo de Pamplona alrededor del pañuelo rojo, unos manchegos promocionan su 'pañuelo a cuadros' tradicional para unir en la fiesta a todos los ciudarrealeños, aquí en Pamplona y Navarra, quienes todos sabemos -Cuatripartito a la cabeza- utilizan un pañuelo a cuadros similar, precisamente, para dividirnos y romper la unidad del pañuelo rojo, unidad  que ha sido -y esperemos que siga siendo- la envidia del mundo entero.
Y, como con la bandera de Navarra, nos dirán que el pañuelo rojo no corre peligro, que nadie te lo va a quitar... Ya, ya... Hoy en Pamplona, en San Fermín Chiquito, vas con el pañuelo rojo por lo Viejo y parece que vas provocando.

San Fermín Chiquito 2017
Poco antes de los sanfermines de este año conté esto mismo que estás leyendo y aunque la inmensa mayoría participaba de los mismos temores que yo tenía, hubo bastantes personas que me llamaron visionario, que el pañuelo rojo en Navarra no corría ningún peligro y que, eso de que llevar el pañuelo de cuadros obedeciera a consignas de cara a la creación de un pañuelo para Euskal Herria, era la consecuencia de algunos vinos de más por mi parte.
Hace ya muchos años, unos veinte años, empecé a sospecharlo, pero cada fiesta de mi barrio, cada San Fermín Chiquito me lo confirma. Como ya dije, con el San Fermín grande aún no se atreven, pero se ven ya síntomas de que se están animando: adiós al riau-riau; procesión mutilada en la calle Curia, toda la parafernalia proetarra por lo viejo, explosión antitaurina (que no animalista)...
El programa de fiestas de este año de San Fermín de Aldapa es el paradigma del descaro con el que actúan. En seseintaytantas páginas sólo hay dos fotos del pañuelo normal de Pamplona: una de la procesión y la otra de 'Raíces navarras'. El resto, pañuelo de cuadros y propaganda pro presos de ETA, independencia de Cataluña, okupas...
Lo más doloroso, los niños. Se les ofrece el pañuelo de cuadros como si fuera una tradición en Pamplona.
Y todo en un intento por presentar a nuestra ciudad como una idílica aldea de Euskal Herria.
¡Vaya Panoramix que tenemos!
Por si a alguien le queda alguna duda, Koko en Navarra.com lo corrobora genialmente hoy mismo:

He subido a Face 17 imágenes extraídas del programa, toda una denuncia de lo que aquí (y allí) criticamos.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Serrat y la Guardia Civil en Cataluña

Sin Serrat, fotografía difundida en Twitter por @IgorMeltxor.
Un provocador se pone una nariz de payaso junto a un guardia civil.
No diré que es negativo que Serrat se haya pronunciado sobre el 1 de Octubre, pero con tanto "sí, pero no", con tanto cálculo y equidistancia, mucho me temo que, si este referéndum cumpliera los requisitos de los que habla (transparencia, censo, urnas...), Joan Manuel votaría. Una pena.
En contraste, la actitud de la Guardia Civil que alabamos en esta entrada.
***
Ni sí ni no, sino todo lo contrario
Serrat, calculador y equidistante, ya dijo que no hay un conflicto de entidad suficiente entre España y Cataluña y que tensionar esta situación en una artimaña para ocultar los trapos sucios del gobierno central y del catalán. 
El cantante Joan Manuel Serrat se ha pronunciado sobre el proceso independentista de Cataluña en Santiago de Chile, donde participa en la Gira el Gusto es Nuestro 20, junto a Ana Belén, Miguel Ríos y Víctor Manuel. En conferencia de prensa en el hotel Sheraton de Santiago, Serrat ha asegurado que la convocatoria independentista del 1 de octubre “no es transparente” y que, aunque él es partidario de los referendos, porque marcan la voluntad de la sociedad, en este caso no se dan las condiciones para votar.
“En estos momentos la convocatoria de un referéndum en Cataluña no es transparente. Porque está creada con una ley que está elaborada por el Parlament de Cataluña, pero a espaldas de todos los demás miembros del Parlament”, ha explicado Serrat, que ha apuntado que el Gobierno catalán, aun “en minoría en cuanto al número de ciudadanos” que representa en la Cámara, “ha sacado una ley express para hacer un referéndum, sí o sí”, se ha “descolgado de la discusión” y “se ha marginado a todas las fuerzas de la oposición”, tanto las de izquierdas como de derechas.
“Estas leyes se han hecho de un día para otro, sin discusiones, sin que hubiera enmiendas”, ha afirmado. “No me da la sensación de que este referéndum pueda representar a nadie”, ha dicho. Y ha criticado tanto al Gobierno del Partido Popular, como a los partidos políticos que han impulsado la consulta en Cataluña. “A ambas partes les convenía mantener esta circunstancia para tapar unos años de recortes económicos y unos años de corrupción política muy grande, todo esto ha desaparecido del informativo”.
¡Otra cosica es Boadella!
El cantante desconfía de que el próximo 1 de octubre pueda haber una “distribución y un control de las urnas cuando todavía no está claro el censo de los votantes”. “No creo que se pueda hacer”, ha zanjado. “De cualquier manera, esto crea en Cataluña una situación de una gran fractura social que, a mi modo de ver, va a costar muchísimo tiempo recuperar”.
“En este referéndum no están las condiciones para votar”, ha proseguido. El cantante ha añadido que, aunque “independencia es una palabra hermosa que inflama el corazón de los jóvenes y que moviliza a las gentes”, no estaba seguro de sus consecuencias prácticas: “De dónde cobrarán los subsidios de salud, cómo se mantendrá el sistema sanitario, con qué dinero se pagarán”.
“Cataluña ya no podrá ser miembro de la Unión Europea. En una segregación la parte que se segrega se irá fuera. Pero no se le caen los anillos a quienes dicen que en la Unión Europea estaremos aceptados de facto”, ha concluido Serrat.



Flamenco GC 1 - Cacerolo 0
Los guardias civiles y policías nacionales que han sido movilizados en Cataluña ante el referéndum ilegal del 1 de octubre están sufriendo el acoso de grupos independentistas, que acuden a sus lugares de residencia o alojamiento para perturbar su sueño. 
En las imágenes vemos a guardias, en pantaloneta, paseando por la acera o en los balcones, desvelados porque el independentista de turno (parece sólo uno contra el mundo) se ha empeñado en mantener en pie de guerra a todo el vecindario.
Los miles de agentes han recibido instrucciones precisas de mantener la calma y no responder a provocaciones, ya sea en sus residencias o en sus actuaciones. 
Pero hay quienes han desobedecido. Como este agente del GRS de la Guardia Civil de Sevilla, que respondió con cante flamenco al escrache con cacerolada que les estaban haciendo a los guardias alojados en el hotel de Calella (Barcelona) donde descansa esta unidad. El fandango del guardia acabó levantando olés y callando la cacerola. 



¿La Guardia Civil a lo suyo?
Aquí tenéis el "zasca" (ahora se dice así) de Juanma Castaño a los jugadores que critican a la Guardia Civil por su intervención en Cataluña

El periodista deportivo gijonés estalló en su programa de Cope: "Ya está bien de echar mierda" contra la GC.
Lo que está aguantando la Guardia Civil en Cataluña no lo he visto en ningún país del mundo. Enhorabuena, agentes, tenéis el respeto y la admiración de cualquier persona 



Penúltima hora:
en Travessera de Gracia

viernes, 22 de septiembre de 2017

J. Carlos Beiro: este domingo en Leiza


"O el recuerdo de cuando fuimos a Leiza en septiembre de 2002, tras el asesinato del guardia civil Juan Carlos Beiro. Nos pusimos con nuestra pancarta ("Viva la Guardia Civil") delante del cuartel (entonces el antiguo cuartel era una covacha, transformada hoy en gaztetxe) y bajaron llorando y emocionados los guardias para abrazarnos y agradecernos el apoyo. En mi vida he visto tan clara la desesperación, la marginación, el sentirse incomprendidos unos seres humanos."

pincha para leer bien los actos
Este domingo, día 24, se celebra en Leiza el XV aniversario de su -como todos- terriblemente injusto asesinato. 
Vayamos todos los que podamos, para acompañar a Marijose y para exigir justicia. Y es que el de Carlos es uno de los más de 300 asesinatos que les sale gratis a la banda ETA.
Esperemos que no vaya nadie que vuelva a hacer pasar un mal rato a Marijose, la viuda de Carlos.
Así lo contaba ella misma ante la no deseada presencia de Uxue Barcos, quien a toda costa quería convencerla de que tenía la conciencia muy tranquila:
Muy buenas, queridos amigos y compañeros de Leiza,
Sabéis que el año pasado me despedí de vosotros y de este lugar decidiendo que no volvería, puesto que las esperanzas se agotan, las ganas de seguir pidiendo justicia van mermando y cada día me siento más indignada.
Llevar a cuestas la cruz del asesinato de mi marido, viendo que el tiempo pasa y nada se sabe sobre quién o quiénes le quitaron la vida, es una carga que se hace muy dolorosa.
La falta de noticias, avances y la sensación que a veces sentimos las victimas de que existe poco interés por seguir investigando me lleva a perder la fe en todo, y sobre todo en la justicia, hasta el punto de que llego a sentirme mal por exigir lo que por ley nos pertenece.
Es por todo esto que el año pasado decidí no venir más al homenaje que os agradezco que sigáis haciendo. Pero, como veis un año más y ya son 13, no he encontrado otro lugar que no sea éste para compartir con todos vosotros este momento que, aunque doloroso, siempre está lleno de gratitud, buena gente y mejores palabras que siempre tenéis para mi familia, y todo ello pese al sacrificio que me consta que hacéis en esta tierra por estar hoy aquí.
En estos años, las cosas han cambiado en Navarra. También aquí, en Leiza, donde hay personas que hasta hoy nunca habían venido a este homenaje a Carlos, a mi marido, a un hombre que trabajaba por protegernos a todos, también a aquellos que hoy por primera vez vienen a honrar su memoria.
Tengo varias preguntas en la cabeza y no puedo dejar de decirlas en voz alta. Me pregunto cómo es posible que personas que no llaman al terrorismo por su nombre pretendan honrar la memoria de una víctima. Me pregunto qué pensaría Carlos si viese que quienes desacreditan el trabajo de sus compañeros vienen hoy al sitio donde lo mataron por ser, precisamente, un guardia civil. Me pregunto cómo alguien que se apoya en quienes justifican a ETA para presidir un Gobierno puede venir a un homenaje a un asesinado.
Si mis hijos me preguntan el porqué de todo esto, solo podre decirles que se trata de un ejercicio de cinismo. Solo les diré que las personas que deben ser su ejemplo en la vida son las coherentes con sus valores. Su padre lo era. Y yo lo seguiré siendo por mis hijos y por él. Y por eso estoy hoy aquí, para ser coherente, para decir alto y claro a quienes ahora quieren recordar a Carlos que primero tienen que limpiar su conciencia.
Quiero dedicar también unas palabras a quienes me apoyáis incondicionalmente desde el principio. Me acuerdo un día hablando con Carlos. Yo le reprochaba las muchas horas que dedicaba al trabajo, al cuerpo de la Guardia Civil, a hacer el bien, a ayudar a las personas, puesto que era su vocación, como muchos de vosotros sentiréis. Me contestó mirándome: “algún día, María José, se me reconocerá todo lo que dedico, todo el tiempo que paso y todo lo que hago...” Ahora sé que se sentirá orgulloso, allá donde esté, porque sabe que en momentos como este se le está reconociendo parte de su trabajo.
Solo me queda recordar que más de trescientas víctimas de ETA seguimos esperando que la Justicia resuelva nuestros casos. En muchos de ellos no hay detenidos, ni acusados, ni al parecer sospechosos.
Espero que llegue un día en que la historia juzgue los hechos, alguien imparcial diga cuál fue la actitud justa, la vuestra, la de los que recordasteis a Carlos desde el primer día, ofreciéndonos consuelo y comprensión, y cuál fue la actitud inhumana, injusta, intolerable, culpable y cómplice de quienes jamás condenaron el terrorismo ni nos dieron su apoyo.
Mientras eso llega, quiero deciros que vosotros sois los justos, los buenos, los patriotas y verdaderas personas, aunque nadie nunca llegue a reconocéroslo.
Me despido, con el recuerdo de Carlos siempre en la memoria, y un abrazo a todos.
¡¡¡Viva la Guardia Civil!!!
***
No quiero terminar sin dedicar un recuerdo emocionado a todos los compañeros de Juan Carlos Beiro que están cumpliendo con su deber democrático en Cataluña y que les está tocando bailar con la más fea: unos niñatos subvencionados con kits de supervivencia por la Generalitat y que se dedican a destrozar, eso sí, pacíficamente, los todoterrenos de la Guardia Civil. 
¡Más vale que estamos en un Estado autoritario!

jueves, 21 de septiembre de 2017

El derecho a dec(id)ir adiós a la Liga

Normalidad en la Avda. Gaudí (vedla en Maps), ayer tarde (imagen de Rodericus)
Referéndum en Cataluña
El Barça y el Girona condenan los ataques a las libertades y al "derecho a decidir"
Los dos clubes condenan "cualquier ataque a la libertad de expresión"
Las entidades reaccionan ante las detenciones por la organización del 1-O
El FC Barcelona ha condenado "cualquier acción que atente contra la democracia, la libertad de expresión y el derecho a decidir", una declaración muy similar a la que luego ha hecho el Girona este miércoles, después de las detenciones de 14 personas en Cataluña en relación con la preparación del referéndum independentista del 1 de octubre.

Poco después de producirse esos arrestos, la entidad azulgrana ha emitido un comunicado en relación con "los hechos sucedidos estos últimos días". La institución azulgrana no sólo ha condenado "cualquier acción que atente contra la democracia, la libertad de expresión y el derecho a decidir", sino que ha mostrado su apoyo "a todas las personas, entidades e instituciones que trabajan para garantizar estos derechos".
Ante los hechos sucedidos en los últimos días, y especialmente hoy, en relación a la situación política que vive Cataluña, el FC Barcelona, fiel a su compromiso histórico con la defensa del país, de la democracia, de la libertad de expresión y el derecho a decidir, condena cualquier acción que pueda impedir el ejercicio de estos derechos.
En este sentido, el FC Barcelona manifiesta públicamente su apoyo a todas las personas, entidades e instituciones que trabajan para garantizar estos derechos. El FC Barcelona, desde el máximo respeto a la pluralidad de su masa social, continuará apoyando la voluntad de la mayoría del pueblo de Cataluña, expresada siempre de una forma cívica, pacífica y ejemplar.

"El FC Barcelona, desde el máximo respeto a la pluralidad de su masa social, seguirá apoyando la voluntad de la mayoría del pueblo de Cataluña, expresada siempre de una forma cívica, pacífica y ejemplar", asegura la entidad, que recuerda "su compromiso histórico con la defensa del país".
Por la tarde, el Girona FC ha difundido también un comunicado en el que afirma:
Ni Cataluña -y menos el Barça o el Girona- tienen el "derecho a decidir" romper España, ya que la soberanía la tenemos todos los ciudadanos españoles. Lo que sí tienen en sus manos es el "derecho a decir" adiós a la liga. Es lo que puede pasar si siguen por este camino de animar a la secesión. Lo dice bien claro Paco García C(l)aridad:
[17'14": Más allá de las consignas esporádicas, parte del público del Camp Nou ha tomado la costumbre de corear sus gritos de independencia en el minuto 17 con 14 segundos del partido.
Estos guarismos quieren simbolizar el 11 de septiembre de 1714, fecha que se conmemora la Diada, que fue el día en el que Barcelona cayó tras un año de asedio de las tropas borbónicas culminándose la Guerra de Sucesión.]

miércoles, 20 de septiembre de 2017

La Pamplona del Baroja niño

Un poco de dulzura pamplonesa para compensar lo que cuenta Don Pío. Escuelas de S. Francisco
De 1881 a 1886, de los 9 a los 14 años, vivió Baroja (1872-1956) en Pamplona. No debió de pasarlo muy bien y quizá de ahí venga parte de la inquina que tenía contra el Carlismo, según señalan esos falsos tópicos que se le atribuyen sin pruebas:
"¿Pensamiento y Navarro? No me suena"
"Carlista: animal de cresta roja que habita en el monte y de vez en cuando baja a la ciudad y ataca al hombre".
Sea como fuere, la inquina hacia el carlismo es real. Mirad cómo pone a los niños de su edad en Pamplona, atribuyendo su crueldad al ejemplo de sus padres, combatientes en las guerras carlistas.

En Familia, infancia y juventud, don Pío, en magistrales pinceladas, narra cómo era la vida de los mocetes pamploneses en la penúltima decena de la pasada centuria:
En la Bajada Javier, el 'corredor muy largo', foto de ayer
«Nos llevaron en seguida a los chicos al colegio de Huarte, que estaba en la Bajada de San Agustín (hoy, de Javier). Este colegio tenía un corredor muy largo a la entrada, y a la puerta, un zapatero remendón.
El primer día me pegué con otro chico a la salida de clase porque se había estado burlando de mi acento madrileño, hasta que el portero zapatero nos separó a patadas y a golpes con el tirapié. Después tuve que pegarme por el mismo motivo con otro y con otros, y adquirí fama de reñidor. Entre nosotros, los chicos, se desarrollaban una brutalidad y una violencia bárbaras.
Los de Madrid, aunque bastante brutos, no tenían comparación con los de Pamplona. Estos eran de lo más salvaje que puede uno imaginarse. Quizá ello no tenía nada de raro. La mayoría de mis compañeros eran hijos o descendientes de voluntarios de la guerra civil (3ª Guerra carlista), que tenían como norma de la vida la barbarie y la crueldad. Constantemente estaban pegándose y, sobre todo, pensando barbaridades y crueldades.
A mí, como digo, me pusieron en la alternativa, al entrar en el colegio, de pegar o de ser pegado, y pegué todo lo que pude. Yo, al principio, tenía miedo, pero luego me lanzaba. No sé si era naturalmente brutal, pero había que serlo; porque entre los chicos el que no amenazaba y se pegaba estaba fastidiado para siempre.
Me hincharon las narices muchas veces, pero me resistí firme, dí con todas mis fuerzas y llegué a hacerme temer. El que se entregaba estaba perdido. En aquella pequeña lucha por el prestigio había que ser bruto, jactancioso, sin compasión ni piedad.
A un condiscípulo que se achicó cayeron sobre él los demás y le amargaron la vida. Como estaba asustado, a la salida del colegio le iba a esperar una criada para acompañarle. Esto no le salvó; los demás le hacían barbaridades: le pisaban el sombrero, le orinaban en el gabán, le colgaban papeles con insultos en la espalda y le hacían mil diabluras.
Aquello era como un gallinero. El fuerte, el grande, el audaz vencía. Yo creo que nunca me puse con los fuertes contra los débiles; tenía odio a los grandes que se manifestaban déspotas y bárbaros.
Los chicos de Pamplona teníamos una mentalidad de piratas. Todo lo que fuera cortesía o suavidad se nos antojaba rebajamiento. Andar con sombrero era una vergüenza: había que ir con boina. La gorra con pompón era algo para nosotros muy humillante. Le llamábamos «tapacomún». El marchar de paseo en fila con un traje nuevo nos parecía una cosa indigna.
No teníamos confianza con los profesores y mentíamos siempre que nos preguntaban algo. Cuando alguno se consideraba ofendido contra el colegio, cogía los tinteros de cristal de la clase y los rompía en los bancos de la plaza del Castillo. Al cabo de algún tiempo los tuvieron que poner sujetos y de plomo.
En el colegio había dos pasantes que no se significaban por endulzar la vida de los chicos. El uno era un estudiante de cura llamado Valentín, simpático, pero muy aficionado a dar golpes; el otro, un viejo manco, que era temible por los atroces pellizcos que aplicaba con la única mano que tenía. Este se llamaba Pegenaute, y los chicos le decíamos Piojo Blanco».
También en ‘Silvestre Paradox’ cuenta:
«Se reunía con los chicos más granujas del pueblo; sus diversiones favoritas eran apagar faroles, envenenar lagartijas con tabaco para que tocasen el tambor; correr por entre los antiguos cañones que estaban emplazados en la muralla, en un sitio llamado el Redín, y jugar al palmo, a las chapas y al marro en la plaza del Castillo.
En verano era una delicia bañarse en el Arga, en la Peñica, lugar adonde concurrían los aprendices en el arte de la natación, o en el Recodo, punto reservado para los maestros en tan arriesgado ejercicio».
Narra también las fenomenales pedreas que se organizaban en la Vuelta del Castillo, de los petardos que tiraban en la casa de los canónigos de la catedral, de las bromas a un barbero de la Curia que le golpeaban la bacía colgada sobre la puerta, de las reuniones en una infecta taberna de la Mañueta en donde los sargentazos alternaban la lotería con las barajas y el billar, bromas en el Gayarre (entonces Principal), juegos sobre los carros de bueyes y en el árbol del Cuco situado frente a San Lorenzo, tipos populares y bromas a Gonzalón, cabo de los «Jas» (como los llamábamos en nuestra infancia). 

martes, 19 de septiembre de 2017

Iriberri: Los cordeleros (y 3) El adiós de Juanito Elizari


Última entrega de la trilogía que en 1984 dedicó Iriberri a los cordeleros. Hoy, el adiós de Juanito Elizari, el último cordelero de la ciudad. Sigo pensando que esa estampa tan pamplonesa merece ser recordada y plasmada en un monumento, allí mismo, en ese lugar tan entrañable del Redín
Pamplona 84 La ciudad de ayer a hoy
Los cordeleros (y 3) [DN lunes, 16 de abril de 1984] 
  En el Otoño del 68 paró para siempre la rueda de Juan Ángel Elizari, última de la ciudad
De las cincuenta ruedas de cordeleros que daban vueltas en el foso del portal de San Nicolás, al comenzar el siglo, sólo queda una, la de Juan Ángel Elizari, cuando nace el año de 1968. Han desaparecido todas las demás, las que se fueron a Berichitos tras el derribo de las murallas después de 1917 y las que se instalaron en San Juan. Juan Ángel Elizari; hijo de cordelero y cordelero desde. chaval, Se ha quedado solo en el Redin. Tiene 48 años y cuatro hijos, ninguno de los cuales quiso seguir la tradición artesana del padre y el abuelo, tradición que era ya una institución de la ciudad.
Una estampa, habitual en el Redín durante más de 40 años,
que es ya historia. Juanito Elizari repasa las sogas tendidas
Elizari ve venir la vida y lee con claridad en el destino. Está fuerte pero los días enteros hilando pesan cada vez más en las piernas El oficio es libre, sí, pero inseguro para cuando llegue la hora de la jubilación. Los trabajos finos abundan, pero la cuerda pierde usos de año en año y se duele de la competencia del plástico. Un 10 de octubre de 1968, después de mirar desde lo alto del Redín las cumbres montañosas que pronto se pintarán de blanco, Juan Ángel Elizari recoge los forjeles y las tablas, se mete en la poterna, ordena las cuerdas y se va. No volverá más a trabajar regularmente. La artesanía de la cuerda ha muerto para siempre en Pamplona.
Juanito Elizari recuerda el orificio (resaltado 
en Maps) donde estuvo montada la última 
rueda de la ciudad. (Foto Jorge NAGORE).
«Todavía hice algunas cuerdas de algodón para Bendibérica, casi por matar el gusanillo. Iba algunos días, de vez en cuando hasta que lo llevamos a Estella y les regalé la herramienta y todo. Yo trabajaba ya en la plantilla de DIARIO DE NAVARRA (rotativa), donde ahora voy a retirarme por la edad, ¿eh?, pero no por viejo». Cuando hoy pasea por el Redín y se para ante la horquilla de madera que sujetaba la rueda se le escapa la vista atrás... Juan Ángel Elizari se casó en 1948, al mes siguiente de haber muerto su padre y haberle heredado en el oficio. Se fue a vivir a la calle Tafalla, al número 32, casi al final, y desde allí, cada mañana, cruzaba la ciudad para hilar en el Redin.
«¿Que ibas a hacer cuerdas para tendederos o persianas?, pues te ponías el cáñamo a la tripa, atado atrás con una cuerda, enganchada a la rueda, le decías al chaval que empezara a andarla y tu ibas para atrás, despacio, soltando el cáñamo. Eso era una cosa que te salía bien porque había nacido en ello. Luego, con tres hilos, a colchar, a unir los hilos. Y así todo el día. Al otro día llevabas la cuerda al asca de Moral, que estaba abajo, donde el Portal de Francia, y al siguiente la estirabas y la pulías, después de alabarlas tendido para secar. Eso era como extremar la casa, sacarle brillo. Había que trabajar en el buen tiempo lo que no podías en el invierno...».
Cordetas para tender y persianas. ramales para caballerías, juñideras y bardias para bueyes, sogas de carga, maromas, hilos de cabos de guarnicionero, zaguiliz (?), cinchas. De todo hizo Elizari en casi 40 años de oficio. En los sesenta prácticamente habla desaparecido el trabajo grueso para el campo como mucho antes desapareció el de las sirgas de almadías.
Julio Cía, 1933, poterna acceso baluarte bajo de NªSª de Guadalupe. Aquel año 33 los Elizari estaban en el arranque de la Ronda de Barbazán. En esta poterna del Redín («pagábamos 90 pesetas por todos los cordeleros al Ramo de Guerra por la ocupación del espacio») se quedó en el 68 el recuerdo de la artesanía pamplonesa de las cuerdas. Detalles: caseta cordeleros (centro, fondo), rodeada por un muro; chabisque cuerpo de guardia, donde hoy está el Caballo Blanco; árboles recién plantados (alguno sobrevivirá); aplique farola (arriba derecha), idéntico al actual.
Es curioso que Juan Ángel Elizari se montara en el tren del desarrollo urbano pamplonés marchándose a un piso del Ensanche Nuevo pero dejara pasar en los años cincuenta el desarrollo industrial para ir a un puesto con seguridad social. ¿Por qué? «Yo seguí con las cuerdas porque estaba a gusto. Llevaba el oficio en la sangre y me parecía Imposible dejar el Redin. A la caída de la tarde, nos reuníamos en «Casa Mina», en la Navarrería, a echar el porrón y la partida del truco. A lo mejor, otros sacaban mejor que yo el jornal, pero disfrutaba haciendo cuerdas».
Pero el oficio desaparecía. «Veía que no tendría continuidad, porque la seguridad social, la jornada de cuarenta horas, las vacaciones, la industrialización de las cuerdas y de los plásticos, lo mataban. Ya vi que no tendría sucesor y lo dejé. Ahora, la pena que tengo es que nadie hubiera aprendido de mí para seguir esa artesanía tan pamplonesa». Lo dice con un fondo de nostalgia. Está orgulloso de su vida artesana y no la cambia, «pero si naciera hoy, no seguiría en ello, porque los tiempos han cambiado y no se puede volver atrás».
Quizás, la imagen con más sabor de Pamplona
Como cambió el Redín con la construcción del «Caballo Blanco» (1960-1961) que llevó hasta las murales, en el verano, peregrinaciones de turistas que se quedaban pasmados viendo trabajar al cordelero: "a veces me hacían fotos hasta siete a la vez. Yo he sido más fotografiado que un jugador de Primera División". Su rostro era y sigue siendo (84) conocido por muchos pamploneses que lo recuerdan en el Redín. Para todos tenía siempre una palabra de explicación cuando le preguntaban los secretos de las cuerdas.
No os perdáis el álbum fotográfico que se va haciendo más completo