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lunes, 23 de enero de 2017

A. Sagaseta: "Himnos Nacionales de distintos países"

Conjunto de ocho claves de piedra policromada del claustro de la catedral de Pamplona (s. XIV). En ellas se representan ríos y vientos en forma humana tocando diversos tipos de instrumentos de viento semejantes a la trompa. 
(pinchad en las fotos, algunas ganan bastante)
HIMNOS NACIONALES DE DISTINTOS PAISES
Un breve recorrido por algunos himnos nacionales ayuda a comprender mejor el «Himno de las Cortes de Navarra». Aunque en la actualidad dichos himnos nos parezcan inmutables, creados expresamente por un Decreto Ley y utilizados desde tiempo inmemorial, la verdad es que el origen de muchos de ellos es confuso; en la mayoría de los casos se han ido imponiendo poco a poco, insensiblemente, hasta que en un momento dado se les ha reconocido un carácter oficial. Según el autorizado «Diccionario Oxford de la Música»,2 muy pocos himnos «nacionales» merecerían ser llamados tales, pues en general conmemoran un hecho, una batalla, o hacen una oración por el emperador o rey (Austria, Inglaterra, etc.). Son reliquias históricas que han perdido su sentido original en la actualidad, llegando incluso a desvirtuar el significado del texto original. Desde el punto de vista musical, muchos carecen de valor estético, si bien hay excepciones a esa regla, como el «Himno del Emperador» (Austria-Alemania) compuesto por J. Haydn, o el inglés «God save the King».

Partitura original de la "Marcha y Minueto para la entrada del Reyno" que se conserva en el Archivo de la Catedral.
Mencionaremos los siguientes ejemplos de himnos nacionales:

AUSTRIA
«Gott erhalte Franz den Kaiser» (Dios guarde al emperador) fue compuesto en 1797 y perduró como himno oficial de Austria hasta el establecimiento de la República (1918). En 1946 el Gobierno adoptó como himno una melodía masónica de Mozart (K. 483).

FRANCIA
"La Marsellesa" fue compuesta en Estrasburgo en 1792 para el ejército del Rhin por un oficial realista de ingenieros llamado Rouget de Lisle. Poco después lo aceptó la ciudad de Marsella para cantarlo en ciertas salas de dudosa reputación, dándolo a conocer en París los federados marselleses y, finalmente fue convertido en himno nacional francés.


Los "pasaclaustros" eran interpretados
durante el desfile del cortejo de los Tres
Estados (Claustro Catedral Pamplona).
ALEMANIA
El texto de "Deutschlandüber alles" (Alemania por encima de todo) fue escrito hacia 1848 por el profesor August Heinrich Hoffmann, quien, al año siguiente, fue despojado de su cátedra universitaria por el matiz político que el texto contenía. Se canta con la misma música que Haydn compuso para el primitivo himno austríaco. Después de la Segunda Guerra Mundial no se escuchó esta canción en Alemania hasta 1952, fecha en que se permitió su uso, si bien se suprimió la "sospechosa" estrofa "Uber Alles", que origina problemas todavía en nuestros días.

ESTADOS UNIDOS
El Gobierno nombró en su día una comisión de expertos para que diera su veredicto sobre "The Starspangled Banner", cuando estaba a punto de ser declarado himno oficial. La comisión no dudó en decir que "el texto de la canción es reflejo de un acontecimiento militar determinado, que no puede representar con plenitud el espíritu de una nación dedicada a la paz y a la buena voluntad, y aún reconociendo el legítimo lugar que corresponde a The «Star splanged Banner» como una de nuestras canciones históricas, esta conferencia se opone enérgicamente a su adopción como himno nacional". A pesar de ello, la comisión no fue escuchada y el himno se adoptó como oficial. 

INGLATERRA
"God save the Queen" (Dios salve a la reina), de origen muy incierto, con posibles antecedentes melódicos en el Canto Gregoriano, en danzas del siglo XVI, en un villancico de 1611, en una pieza para tecla de Jhon Bull, en otra de H. Purcell, etc. La primera vez que aparece impreso es en el siglo XVIII. Parece que no es obra de un único autor, sino que proviene de una reelaboración hecha a finales del siglo XVII o en la primera mitad del siglo XVIII, con elementos religiosos y folklóricos preexistentes. Varias frases del texto están tomadas de la Biblia. Ha habido a lo largo de la historia diversas tentativas para mejorar el texto. En 1933 se dictaron normas estrictas para la interpretación correcta del himno por las bandas del ejército, indicando el "tempus" exacto, los pianos y fuertes, etc., pero posteriormente parece que dichas normas han perdido parte de su rigidez.

Epifanía de Jacques Perut, en el Claustro de la Catedral.
Diez de los doce ángeles de la arquivolta tañen diversos instrumentos musicales
ESPAÑA
Aunque parezca extraño, se han publicado pocos trabajos histórico-críticos sobre el Himno Nacional. El estudio del P. Nemesio Otaño (1939) sigue siendo básico, aunque contenga algunos errores. En él se dice que la antigua "Marcha Real" está tomada de la "Marcha de Granaderos" o "Granadera", que fue recogida por Manuel Espinosa en los "Toques de Guerra" y publicada por orden de Carlos III en 1769.3 Al parecer fue considerada como marcha española por excelencia a raíz de la Guerra de la Independencia, aunque, según Otaño, en todo el s. XIX no hubo ningún decreto que la fijara "como Marcha Oficial, Real o Nacional, aunque la costumbre así la impuso". España —continúa Otaño —, "no ha tenido un Himno Oficial, salvo el de Riego, utilizado en los períodos revolucionarios". El general Prim quiso en 1870 dar un himno a la Nación. Al concurso convocado para tal fin se presentaron cerca de 500 obras, pero el Jurado declaró desierto el certamen y "aconsejó a Prim la adopción de la antigua Marcha Granadera". Esta fue proscrita en el reinado de Fernando VII por imposición de Riego, lo mismo que en las Repúblicas de 1868 y 1931. Posteriormente, por Decreto del general Franco, de 1937, fue declarado "Himno Nacional". Aunque en algún momento se ha cantado con algunaletra de inspiración ideológica concreta, el himno carece de texto oficial.

En la base del Rey oferente figura la firma del autor: +JAQUES:PERUT:FIT:CESTESTOIRE
HISPANOAMERICA
Los himnos del Nuevo Continente, sobre todo de Hispanoamérica, son relativamente recientes, inestables y con menor carga histórica que los europeos. Destacamos el "Himno Nacional de la República de Panamá", titulado "Alcanzamos por fin la victoria", cuyo autor fue un músico navarro (ex organista de Peralta) llamado Santos Jorge Amátriain. Compuesto en 1896, se transformó en 1906 (con texto de Jerónimo de la Ossa) en Himno Nacional, aceptado primero provisionalmente, y a partir de 1925 de forma definitiva. El ilustre peraltés fue nombrado "Caballero de la Orden de Vasco Núñez de Balboa" por el Gobierno panameño e "Hijo Meritorio de Panamá", glorias éstas que no le impidieron morir en la pobreza en 1941.4


NOTAS
2SCHOLES, Percy A., Diccionario Oxford de la Música, Barcelona, 1984, vol .1, pág. 632. 

3OTAÑO, N., Toques de Guerra del Ejército Español, Burgos, 1931). (Edición de lujo de Radio Nacional de España). El título completo del original de Manuel de Espinosa es: "Toques de guerra que deberán observar uniformemente los pífanos, clarinetes y tambores de la Infantería de S. M., concertados por D. Manuel de Espinosa, músico de la Capilla Real. *De orden de SMª Gravados por Juan Moreno Tejada. Año de 1769". Sin embargo, tenemos conocimiento (fotocopia) de un manuscrito anterior (1761) de la Biblioteca Nacional de Madrid, en el que aparece la misma "Marcha Granadera" en una versión más musical y graciosa, para dos pífanos y tambor. La obra está incluida en el "Libro de la Ordenanza De los Toques de Pífanos y Tambores, Que se tocan Nuevamente en la Ynfantería Española, Compuestos por Dn. Manuel Espinosa. 1761». Más datos en el libreto-comentario del disco "Antología de la Música Militar de España", Philips, 5-A.M.M. 010 (1972). Por último, los datos aportados por el Diccionario Espasa son muy erróneos. La falsedad del pretendido origen prusiano de esta marcha quedó demostrada por el P. Otaño y otros. Nuestro agradecimiento a Fernando Pérez Ollo y José Luis Ochoa de Olza por los datos facilitados sobre este punto.

4Agradecemos los datos que sobre Amátriain nos ha enviado el obispo navarro Mons. José Agustín Ganuza, residente en la Prelatura de Bocas del Toro de Panamá, quien en carta de 1986 añade que todavía viven cuatro hijas del músico peraltés, alguna ya muy anciana, y "todas ellas viven con gran estrechez económica. No tienen ni idea de Peralta ni de posibles parientes en ella. ¿Se perdió en Peralta el apellido Jorge-Amátriain?". 

viernes, 20 de enero de 2017

San Fermín 1939: un toro rompe el vallado (actualizado)

Javier Rouzaut 1922. 1. Fotógrafías. 2. Valla rota. 
3. Zona de taquillas y Puerta Principal. 4. Película
Esta foto de portada es de 1922, 17 años antes de las que vamos a analizar. Pero viene bien para situarnos desde el punto de vista contrario a donde están las cámaras

Cuando hablamos del encierro, siempre se hace referencia a "aquella vez que un toro rompió el vallado" y sembró el pánico entre los espectadores.
Ayer apareció un nuevo vídeo que completa al que ya hemos visto y permite añadir nuevas imágenes a esa secuencia que, por derecho propio. forma ya parte del imaginario colectivo pamplonés sobre el encierro y sus pesadillas.

Un VÍDEO de San Fermín 1939: un toro rompe el vallado
Cuando ya tenía esta entrada preparada, va y aparecen unas imágenes, un VIDEO que nadie (yo, al menos, ni remotamente) pensaba que existiera. Está sacado -creo yo- desde la única torre, que se ve en la foto superior, de la Plaza, y el vídeo muestra que, si los espectadores pudieron escapar, fue porque el toro no salió del recorrido a la primera acometida, sino que necesitó una segunda para pasar por debajo del tablón del medio. La niña Aurelia se libró porque el toro la evitó y se decidió por su madre.
Muchas gracias a El Encierro Digital y a PTV por subirlas. Duran tan poco que las he puesto en cámara lenta. El resultado es impresionante.

Secuencia de lo sucedido en siete imágenes
Pero lo que el vídeo muestra -con ser alucinante- no es todo lo que ocurrió. Por ello me parece necesario estudiarlo con todo el detalle mediante la explicación de cada una de estas siete imágenes.
Cinco imágenes son de Galle, y las fotos 1, 2 y 5 están sacadas desde la galería exterior que rodea la plaza, justo desde encima de la puerta (1) por la que entran mozos y astados. La 3 y la 4, han sido extraídas del vídeo de PTV. La 6ª, a pie de calle (desde el comienzo de Amaya), y la 7ª, desde una pequeña altura que no acierto a inducir.
Estamos en 1939, día 8 de Julio.  En el 37 y 38 -como podéis imaginar- no hubo sanfermines por culpa de la guerra civil. Es el 2º encierro y corren cinco toros de Arturo Sánchez Cobaleda y uno de Clairac.
Dos de los toros van muy retrasados y uno de ellos, Liebrero, se vuelve. Un mozo, vestido de uniforme militar (eso parece) llama su atención desde cerca del vallado. El toro arremete (Foto 1), el mozo se pone a salvo, pero el golpe contra el tablón es brutal y se parte, saliendo el bicho fuera del recorrido y persiguiendo (Foto 2, 3,4) a los espectadores. Los acorrala en la zona de taquillas (entre el callejón y la puerta principal de la Plaza), donde queda herida una mujer, Clara Herrera (Foto 5). Cuando el toro se acerca a la Puerta Principal (Foto 6), un guardia civil, Cipriano Huarte, armado con un rifle, le dispara y lo mata (Foto 5).
Desde entoces el encierro cuenta con doble vallado.
Analicemos la secuencia:

Foto 1: El toro arremete contra el vallado
Nos dice Eduardo Larequi García (para garantizar la veracidad de estos datos, os diré que Larequi, además de ser nieto paterno de Clara Herrera, es también nieto nada menos que de Gabriel Larequi, capellán del Cementerio de Pamplona, al que en plan salao, siempre se ha llamado "La huerta Larequi".), en esta página que "entre los espectadores se contaban mi abuela, Clara Herrera Herrera, con sus hijos Luis, María Jesús, Ignacio (mi padre) y Aurelia. María Jesús, la tía Marichu, es la que aparece en el ángulo superior izquierdo de la foto, con vestido oscuro y cuello blanco. Tiene las manos colocadas sobre la espalda de su hermano Pedro, con camisa blanca y el pañuelo de San Fermín al cuello".
Fijaos también en el señor de chaleco y pelo blanco (se queda subido al vallado) y en la pamela blanca

Foto 2: El toro se fija en la niña Aurelia
El toro ha debido de dudar unos instantes, lo que ha dado tiempo a que la mayor parte de la gente huyera despavorida. El hombre del chaleco, en el vallado; la pamela en el suelo, un poco tapada por la cara del toro... y la niña Aurelia (7 u 8 añicos) con dos puñales a su espalda. Más tarde dirá que un cuerno le cepilló la espalda y que a los años, aún le perseguía esa pesadilla. No me extraña.
Vemos a la izda. una mujer caída de rodillas. Mucho me temo que sea Clara Herrera y que el toro va a por ella, junto a las taquillas.

Foto 3: El toro cambia de dirección
El toro, que podía haber pillado a la niña, se dirige hacia una persona semicaída que parece ser Clara.
Imagen extraída del vídeo de PTV

Foto 4. El toro cornea a Clara
La niña Aurelia deja de ser objetivo del toro que ahora cornea a su madre Clara. Vemos delante de Clara a una persona con el cuello blanco que bien podría ser la otra hija, María Jesús, la tía Marichu que veíamos en la Foto 1. Ésta es también empujada por la embestida

Foto 5. Clara malherida
El pánico provoca que cada uno busque como sea salvarse, adoptando las posturas más inverosímiles. Clara (esposa del señor Larequi, jefe de Arbitrios Municipales), ha quedado en el suelo sin conocimiento. Por suerte, el toro en vez de cebarse con la gente, parece mirar hacia la Puerta Principal, hacia donde va la de cuello blanco que -otra vez- quizás sea Maria Jesus.
Clara necesitó 34 días para recuperarse de las dos cornadas que recibió.

Foto 6. Cipriano Huarte prepara su arma
El toro desahace su camino y vuelve hacia las taquillas. Se ve que el guardia, Cipriano Huarte, no mira al morlaco. ¿Qué está haciendo? Nos lo cuenta José Joaquín Arazuri en su "Historia de los Sanfermines": tuvo la "mala suerte que en el momento de preparar su rifle se le cayó el cargador al suelo, cuando estaba a pocos metros de la res; el guardia, sin dejar de mirarla, se agachó lentamente para no provocar la embestida, cogió el cargador, se incorporó también con lentitud, cargó el arma, apuntó y de un certero disparo el toro cayó muerto en el acto. El guardia se llamaba Cipriano Huarte y era de Olite". 
En 1932, Cipriano Huarte Cruchaga, soltero, cabo del Regimiento de Infantería, ingresa en la Guardia Civil. Y en 1980 figura la pensión que, como Teniente Coronel, ha dejado a su viuda, Genara Manuela Guelbenzu Manterola, en Hacienda de Guipúzcoa.
Mucha gente tuvo que agradecer a Cipriano Huarte su don de la oportunidad.

Foto 7. Liebrero muerto
Dos pastores, un uniformado y otra persona rodean al toro. Da la impresión de que le están dando la puntilla. Vemos, a la izquierda y en 2º plano, a otro uniformado con un arma en la mano. Se trata del héroe de la jornada: Cipriano Huarte.
Esta foto tuvo su su chascarrillo. Nos lo cuenta el blog Sanfermines de La Perla: "un fotógrafo inmortalizó el momento en el que el uniformado guardia civil, pistola en mano, remataba al toro; la imagen, debidamente manipulada (se eliminó al toro), fue publicada posteriormente en el extranjero ilustrando un reportaje sobre la represión en la España franquista, quedando el fotografiado guardia como un asesino, al servicio del Gobierno, actuando impunemente en plena calle".

jueves, 19 de enero de 2017

Martorell: ¿el Carlismo, franquista? ¡Tururú!

De mozo o con cierta edad, siempre ofrece calidad
A quienes hemos mamado el carlismo en casa y lo hemos conocido -más conscientemente- en los años 60 y 70 nos choca y nos duele verlo etiquetado en los libros de texto como franquista. 
Si os digo que a los del Partido Comunista nos llamaban "revisionistas"...
Manolo, que lo ha vivido y conocido bien de cerca, nos lo explica con la claridad y calidad acostumbrada.

MIRADAS A LA HISTORIA El autor considera que “por simplificación o desconocimiento” se considera al carlismo como una de las familias del régimen franquista, cuando no fue “un conjunto homogéneo, un partido clásico, estructurado de forma vertical”

Manuel Martorell: Carlismo y franquismo
Hace unos años escribí para la revista Euskera, de Euskaltzaindia, un artículo biográfico sobre Antonio Arrúe intentando explicar por qué “un franquista” había sido uno de los principales promotores de la Academia de la Lengua Vasca tras la Guerra Civil. En ese trabajo recordaba el encarcelamiento de Arrúe en diciembre de 1937, entre otras razones, por organizar una solemne jura de los fueros vascos ante el Árbol de Gernika que presidió Javier de Borbón-Parma, representante de la dinastía carlista, a su vez expulsado de España por Franco ese mismo mes. 
También mencionaba la oposición de Arrúe al Decreto de Unificación, verdadera cimentación política del franquismo, su rechazo a la colaboración con el régimen, su campaña, a mediados de los 60, para derogar el decreto-castigo contra Vizcaya y Guipúzcoa por haberse mantenido fieles a la República, y su intento, junto a los navarros Auxilio Goñi y José Ángel Zubiaur, de iniciar una transición pacífica a la democracia utilizando las denominadas Cortes Trashumantes, igualmente prohibidas por el franquismo. Asimismo destacaba la reedición de Gero (siglo XVII), uno de los primeros libros en euskera, o su estrecha amistad con Koldo Mitxelena, prestigioso intelectual de orientación nacionalista. En definitiva y respondiendo a la perplejidad de quien me encargó el artículo, Arrúe sencillamente ni era ni había sido nunca franquista.
Una confusión semejante está ocurriendo, por simplificación o desconocimiento, con el conjunto del carlismo, hasta el punto de que los libros de la ESO y del Bachillerato admiten sin rechistar la tesis franquista de que el carlismo era una de las familias del régimen. Que la dictadura utilizara y manipulara su simbología o que algunos sectores del carlismo colaboraran con el régimen no quiere decir que el conjunto del movimiento legitimista, al menos la tendencia mayoritaria que se mantuvo fiel a los Borbón-Parma, fuera franquista. Este es uno de los grandes errores que se cometen en la percepción del carlismo: concebirlo como un conjunto homogéneo, como un partido clásico, estructurado de forma vertical, cuando en la práctica casi nunca ha funcionado así.
Por eso no me sorprendió encontrarme con varias estaciones rotas y embadurnadas cuando, siguiendo “el camino del Via Crucis”, ascendía a Montejurra a finales de julio para preparar, por encargo de la Dirección de Museos del Gobierno Foral, la exposición Montejurra. La Montaña Sagrada
La iniciativa de la muestra, que permanecerá abierta hasta mayo en el Museo del Carlismo de Estella, tiene su origen en la celebración del 40 aniversario de los Sucesos de Montejurra de 1976 y tiene por objeto explicar la gran importancia que este monte de Tierra Estella tiene en la historia del carlismo. Una de las virtudes de la exposición consiste en aclarar esta confusión entre carlismo y franquismo, y, por lo tanto, en contribuir a un mejor conocimiento de uno de los movimientos políticos aún vivos más antiguos del planeta.
Es cierto que la convocatoria de las primeras romerías estuvieron vinculadas a los sectores que aceptaron el régimen franquista, pero igualmente lo es que ese acto dio un giro radical, aprovechando la sustitución de las cruces de madera por las de piedra el año 1954, debido a que los llamados javieristas, opuestos a la colaboración con la dictadura, se hicieron con el control de la concentración, transformándola en un acto político. 
Momento en que José Ángel Zubiaur Alegre se dirige a sus correligionarios en la
cima de Montejurra durante la concentración celebrada el año 1954.
ARCHIVO PARTICULAR DE JOSÉ ÁNGEL ZUBIAUR
Aquel año tuvo, además, un especial significado político porque el carlismo protagonizaba un duro enfrentamiento con el gobernador civil, Luis Valero Bermejo, que quería acabar con los últimos resquicios del sistema foral [este apartado es mío: "Valero, Valero, sal un poquito al balcón; Valero, Valero, para decirte: ¡cabrón!"]. Así lo recoge fielmente el boletín clandestino El Fuerista a lo largo de todo ese año. Hubo manifestaciones, detenciones y torturas en comisaría. El Muthiko Alaiak, considerado entonces un foco javierista, fue clausurado de nuevo. De Madrid se trasladó a Pamplona un grupo especial de la Secreta y varios carlistas tuvieron que huir para no ser detenidos. Por eso tiene tanto valor la fotografía, que también se puede ver en la exposición, mostrando a un joven José Ángel Zubiaur, uno de los principales líderes de ese sector antifranquista, arengando a los concentrados en la cumbre durante el Montejurra de ese año.

Los javieristas o falcondistas ya habían protagonizado choques frontales con el régimen en plena década de los 40, como deja bien patente la “orla de honor” con las siluetas de 83 de los 200 encarcelados el 3 de diciembre de 1945. Se trata de un cuadro dibujado por Joaquín Ancín que no ha podido exponerse físicamente por razones de conservación pero que se reproduce en el catálogo de la muestra. 
Orla con la silueta personalizada de 83 de los carlistas que ingresaron en la Prisión de Pamplona
debido a los incidentes del 3 de diciembre de 1945. CEDIDO POR COLECCIÓN PARTICULAR
Tras unos años, a comienzos de los 60, en que las campas de Irache escenificaron el llamado “periodo colaboracionista” intentando aprovechar la tímida apertura de los gobiernos tecnócratas, a partir de 1966 los discursos y pancartas volvieron a exigir que Franco abandonara el poder proponiendo un sistema de corte federal como solución “al problema de España”, eufemismo con el que se referían a la continuidad del dictador. Por esta razón, una de las consignas más populares de esos años, de forma premonitoria y cuando todavía no había comenzado su largo reguero de sangre, fue la frase: “Contra ETA, fueros; no fuerza”.
Así lo destaca también la muestra de Estella, junto a la expresa prohibición de que Carlos Hugo presidiera las concentraciones de Montejurra o la expulsión definitiva de los Borbón-Parma en diciembre de 1968 por orden personal de Franco, un hecho que no solamente provocó nuevas y violentas manifestaciones sino que dejaba patente que la dictadura no tenía la menor intención de aceptar las propuestas democratizadoras del carlismo. 

Los Sucesos de Montejurra de 1976, origen y también punto final de la exposición, fueron el más claro intento de anular una alternativa territorial que podría haber evitado problemas de Estado que ahora parecen irresolubles.
Manuel Martorell es historiador y comisario de la exposición Montejurra. 
La Montaña Sagrada en el Museo del Carlismo de Estella

miércoles, 18 de enero de 2017

Beaumont, por las paredes (...de la presa)


Dos artículos, dos estilos, pero una misma conclusión: más vale que  el embalse de Itoiz salió adelante y que el actual Gobierno de Navarra ha reconocido la necesidad del binomio Itoiz-Canal de Navarra. 
Es un enorme placer que lo que en su día no dejaron hacer desde la oposición, hoy se vean obligados a hacerlo, aunque sea a regañadientes, desde el gobierno.
La Beaumont tiene que estar que se sube por las paredes... ¡de la presa! 

BEAUMONT Y LAS TONTERÍAS

LA VENTANA Germán Ulzurrun
La consejera de Interior, María José Beaumont, se ha presentado como un auténtico perito en cualificar tonterías. 
Como responsable de la Policía Foral, no los tiene ni contentos porque no llegan siquiera a garantizar la seguridad de un partido de fútbol en El Sadar, le repatea que los jueces ordenen que el expresidente Del Burgo lleve escolta, porque la bobada -¡ay, si hubiese sido ella la amenazada!-, cuesta 128.000 euros, mientras que una contravigilancia queda en 15.000. 
Valoremos, pues, con la misma pauta de tan ilustre cargo, otros dispendios chorrones nada baratos. 
El gobierno de  Barcos dice ahora -“la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida”…-, que Itoiz es la mejor opción para garantizar el suministro de agua. 
Porque la gente de hoy bebe, cocina, lava la ropa más de dos veces al año, sin bajar al río, y se ducha en casa con champú, lo cual hasta mediados del XX constituía una rareza, porque entonces restregarse los sobacos ante una jofaina y usar cepillo de dientes era propio de afeminados. 
De modo que, en conexión con las mejores tradiciones tardomedievales, en los años 70, cuando Beaumont estudiaba Derecho con beca pública en la Universidad del Opus -extravagancia impropia de una progre-, surgió un movimiento contra los embalses bajo el lema insolidario de “el agua, p’al que le llueve”, en el que un grifo quedaba cerrado ante una bandera roja y gualda tachada.
¿Que no llueve? Pues nada, a seguir al estilo de los pies negros americanos.  
Feaumont en 2003
Beaumont, colegiada con toga, en línea con tal planteamiento, representó a cuantos presentaron alegaciones contra Itoiz. Anunció catástrofes medioambientales, aunque la mayor la protagonizaron unos cuantos bestias de su cuerda que cortaron los blondines, chafaron el hormigonado y jodieron la obra porque el embalse jamás se podrá llenar al no ser uniforme la pared. Además la lámina de agua, decían, provocó sismicidad; y poco menos anunciaron el fin del mundo. 
¿Dónde invirtió Beaumont curiosamente las rentas del trabajo? En comprar una casita en su pueblo, Artieda, aguas abajo del Irati; en zona catastrófica si se cumplen sus pronósticos funestos. Menuda tontería gastar los ahorros en algo que la riada pueda arramplar. 
Desde luego que esta mujer es toda una experta en sandeces. Lo tiene acreditado 

Itoiz-Canal: el tiempo da y quita razones

Javier Esparza Abaurrea
Hemos conocido de manos del Gobierno de Navarra que van a continuar con el proyecto Itoiz-Canal de Navarra y van a desarrollar la segunda fase para que el agua llegue a la Ribera.
La decisión supone una muy buena noticia para el progreso de Navarra y para el futuro de la Ribera.
Supone también el reconocimiento a todas las personas que hemos apostado desde siempre por este proyecto, que lo hemos defendido e impulsado por considerarlo vital para esta tierra.
E implica, al mismo tiempo, el reconocimiento expreso de que estaban equivocados quienes se opusieron desde el minuto uno.
Poco a poco, el tiempo va poniendo a todo el mundo en su lugar.
Hoy, más allá de acordarme de los partidos políticos y organizaciones que lo apoyaron desde sus inicios, vienen a mi memoria aquellas personas, en ocasiones desconocidas para la inmensa mayoría de la sociedad, a quienes debemos nuestra gratitud por haber sido capaces de defender este proyecto en los momentos duros, en los más difíciles.
Puedo asegurar que los hubo. Muy duros.
Hicieron su trabajo bajo una presión feroz de la izquierda abertzale, con amenazas y riesgo de sus propias vidas.

Defendieron este proyecto bajo una enorme coacción social en las localidades afectadas por el embalse.
Lo hicieron entre pintadas, panfletos difamatorios, intentos de aislamiento social, insultos y agresiones.
Cada una de esas personas defendió a capa y espada el impulso de toda Navarra y de sus pueblos, por convicción, con una enorme responsabilidad, pensando en el futuro y el desarrollo de otras zonas de Navarra, con una tremenda generosidad personal.
La oposición a Itoiz-Canal de Navarra fue dura y constante desde sus inicios y a lo largo de todo el proceso.
Repleta de mentiras para lograr paralizar el proyecto. La viví muy de cerca durante la etapa en la que fui alcalde de Aoiz:
  • Recuerdo que en sus inicios decían que la población de buitres (especie protegida) iba a desaparecer por las obras del embalse. Y, sin embargo, creció.
  • Recuerdo que insistían en que el agua no era para los navarros. Y hoy en muchas localidades de Navarra regamos y bebemos de Itoiz.
  • Recuerdo que mantenían que el Canal no se iba a hacer. El Canal está hecho en una parte y la obra continúa.
  • Recuerdo que jugaron con el miedo de la gente afirmando que la presa se iba a caer en cuanto se llenara. Y ahí sigue, en pie y sin un solo problema.
  • Recuerdo que dijeron que no generaba actividad económica y desarrollo, que era una ruina. En la actualidad vemos cómo genera empleo y retornos económicos.
Bellaumont (¡cómo mejora el poder!)
en su baño nocturno en Itoiz
Pues bien, después de todo lo que se dijo, el Gobierno de Navarra del que forma parte la consejera Beaumont, portavoz de los opositores a Itoiz, ha reconocido que la única alternativa al abastecimiento de agua de boca de calidad y de riego para la Ribera es Itoiz-Canal de Navarra.
Después de todo lo que se dijo, el Gobierno admite que el desarrollo de Navarra y su futuro pasa por terminar el Canal.
Por eso, sería el momento de pedir responsabilidades. Responsabilidades políticas por los retrasos que algunos generaron, por los sobrecostos que forzaron y, lo más importante, responsabilidades éticas por todo lo que mintieron y difamaron.
Responsabilidades por su miserable actuación.
Hoy sería el momento de que pidieran perdón por todo el daño causado, por haber roto la convivencia en nuestros pueblos, por haber dividido a familias con mentiras y más mentiras.
Momentos de soledad, de incomprensión, de amenaza, de miedo, de tensión, pero siempre se supo estar defendiendo lo que se creía bueno para Navarra.
No voy a dar el nombre de todas esas personas, algunas han fallecido y desde el cielo sonreirán al leer estas líneas, otras se reconocerán en este artículo, pero sí quiero terminar diciéndoles que ha sido un honor haberlas conocido, haber trabajado con ellas, haber compartido todos esos momentos. Lo cierto es que lo pusieron muy difícil, a algunos nos hicieron pagar un peaje personal altísimo.
Representan la fortaleza, la valentía, las convicciones y los principios propios de esta tierra para defender lo que pensamos, la libertad y la apuesta por una Navarra mejor para todos.
La sociedad navarra está en deuda con todos vosotros. Una manera sencilla de saldarla, al menos en parte, es no olvidar y contar esta historia tal y como fue para colocaros donde os merecéis y que nadie lo olvide.
Desde UPN nos empeñaremos en ello. Y trabajaremos para que la decisión del Gobierno no quede en una mera declaración de intenciones y para que la llegada del agua del Canal de Navarra a la Ribera sea una realidad que veamos lo antes posible.
Javier Esparza Abaurrea es presidente de UPN 

martes, 17 de enero de 2017

Mi alumno Jon


Hacía varios años que quería contar esta trágica historia pero, por más que miraba, no encontraba las pruebas que me confirmaran las desgraciadas noticias que, sobre mi alumno Jon, me fueron llegando a lo largo de los años.
Ayer, cuando en Facebook me entró la notificación de un artículo de Pascual Tamburri que empezaba "Hace 35 años ETA asesinó José María Ryan...", me acordé inevitablemente de Jon y -esta vez sí- he dado con las pruebas. 
Así que, a pesar de la tristeza, muchas gracias a Eva y a Pascual.

La manifestación del 09.02.81 en San Sebastián
El 6 de febrero de 1981 -hace casi 36 años- apareció cerca de Galdácano el cadáver de José María Ryan Estrada, secuestrado ocho días antes en Bilbao. 
Yo trabajaba entonces en el Instituto Bidebieta de San Sebastián y, junto con unos cuantos compañeros, acudimos a la manifestación del lunes 9 de ese mes que, bajo el lema “Euskadi paz y libertad- Euskadi Pakea eta askatasuna”, habían convocado el PNV, PSOE, PCE y EE. Fue la manifestación más multitudinaria que se había desarrollado en San Sebastián hasta entonces.
Pero lo más importante no fue el número de manifestantes, sino que esa manifestación demostró a las claras que los ciudadanos vascos y demócratas podíamos derrotar en la calle a ETA y a sus acólitos.
Desde el comienzo y durante todo el recorrido, las provocaciones, insultos y pedradas de grupos (jamás les llamaré radicales) de Herri Batasuna (los amigos del actual Alcalde de Pamplona, no se olvide) fueron dejando por el camino desde Alderdi Eder y el Boulevard un reguero de heridos. Pero los manifestantes estábamos decididos y mantuvimos firme nuestro coraje ciudadano. 


La batalla del Puente del Kursaal
Cuando volvíamos de Gros -para terminar alrededor del quiosco del Boulevard- y comenzamos a atravesar el Puente del Kursaal, los piquetes de HB se apostaron al otro lado del puente impidiéndonos el paso a pedradas. Una de ellas golpeó al lehendakari Leizaola (84 años y amigo de la actual Presidente de Navarra, no se olvide) rompiéndole la clavícula. Algunos devolvían las piedras, pero no había nada que hacer. Ellos estaban pero que muy bien pertrechados. 
De repente, del grupo de matones salieron una docena para golpear a una persona mayor que se encontraba solo en medio del puente, junto a la barandilla que mira al río. Fue el disparo de salida. Todos en bloque, como un solo hombre, nos lanzamos a por ellos. A pesar de las pedradas, no reculamos, y salieron despavoridos, como conejos, a refugiarse en su madriguera: las calles de la Parte Vieja. 
Tomamos el Boulevard y la manifestación -hasta entonces silenciosa- empezó a corear eufórica las consignas más bellas que jamás he vuelto a oír: "ETA kanpora!", "¡ETA, dimite, el pueblo no te admite!". Y una que os va a extrañar, pero es que entonces todavía no estábamos muy seguros de que toda la policía hubiera hecho la Transición: "¡Policía para qué, ya tenemos a HacheBé!" (HB, Herri Batasuna).
Consignas totalmente desconocidas -hasta ese día- en las concentraciones habidas en las calles donostiarras. Y que ya no volví a oír hasta 20 años después, con ¡Basta Ya!
[Desgraciadamente, -como otras veces por otros motivos- y para confirmar nuestra prevención hacia la policía, esa unidad democrática saltó hecha añicos en cuatro días. El 13 de febrero Joseba Arregi murió, después de haber sido torturado en la Dirección General de Seguridad de Madrid por miembros de la Policía Nacional.]
Una buena clase de Filosofía
Como os podéis imaginar, la clase de Filosofía (no recuerdo si de 3º de BUP o de COU) del día siguiente estuvo dedicada a tratar con esos alumnos de 16-17 años los motivos y sucesos de la gran manifestación del día anterior. Al terminar la clase, Jon (su apellido nos destrozaba todas las listas a los profes) se acercó a mi mesa y, casi llorando, me dijo que él había estado tirándonos piedras, pero que se había dado cuenta de que había hecho mal y que no lo volvería a hacer. Lo vi tan sincero que ya nunca más me preocupé de él y seguimos manteniendo muy buena relación en las clases, celebraciones (divertidísmas, por cierto) y cenas del Instituto.

1992
Jon dejó el instituto y lo perdí de vista. Pero, por amigos comunes, supe que era un cargo importante en LAB. Inmediatamente me puse en alerta. 
Un día de 1992, viendo el telediario, oí que habían sido detenidos miembros de LAB que chantajeaban a los empresarios (el -mal llamado- "impuesto revolucionario"). Creo recordar que habían sido grabados por alguna cámara de la ertzaintza. Pronto me hicieron saber que uno de ellos era Jon.
  • El País: El dinero recaudado era entregado a Jon Andoni Solagurenbeaskoa, delegado en Oiartzun (Guipúzcoa) del sindicato LAB. Este entregó las llaves de la sede sindical al comando fiscal para ocultar el fruto de la extorsión. 
Las Peñas de Aya, vistas desde Oyarzun. Jon tuvo que verlas muchas veces
2003
Al tiempo me llegó la fatídica noticia de que Jon había estado preso varios años y se había suicidado tras salir de la cárcel. Desde entonces no había podido confirmarlo... hasta hoy:
  • Rafa Bandrés Efemérides Errenteriarras: "Falleció, a los 42 años en Oiartzun, el errenteriano y miembro del Comité Nacional del sindicato LAB, Jon Solagurenbeaskoa"
  • El Periódico: El miembro de ETA Jon Solagurenbeaskoa se suicidó el 16 de octubre en la localidad guipuzcoana de Oiartzun, según informaron ayer fuentes municipales. El terrorista había sido condenado en 1993 a seis años de prisión por colaboración con ETA en el cobro a empresarios del llamado impuesto revolucionario. Solagurenbeaskoa murió ahorcado, aunque el departamento de Interior del Gobierno vasco se ha negado a dar datos sobre su investigación.
No puedo evitar pensar que ETA, además de segar la vida de 850 personas, ha llenado de mierda, de heces (ETA HEZ), esta tierra, convirtiendo en asesinos, chivatos, chantajistas... a chavales de buen fondo, algunos de los cuales no han podido resistirlo. 
¡Ojalá Jon haya sido uno de estos últimos!

Así fue la historia, pero así la quieren contar:

lunes, 16 de enero de 2017

A. Sagaseta: "Otros himnos de Navarra"

Rey de Armas, 2 maceros, 3 timbaleros y 4 trompetas en el Claustro de la Seo pamplonesa
No creo que me equivoque, si afirmo que Navarra, por su antigüedad y personalidad, es la única Comunidad española que puede mostrar otros himnos -además del actual oficial- que ha tenido a lo largo de su historia.
Vimos ya, en la 2ª mitad de diciembre, un par de entradas dedicadas al actual y descafeinado (en la letra) Himno de Navarra.
Presentamos hoy un trabajo de recopilación de himnos a Pamplona y Navarra que Aurelio Sagaseta escribió para el Nº 1 de Temas de Navarra, dedicado al Himno de Navarra, publicado en 1987. He añadido (como aportación personal), en un anexo, algunas otras canciones e himnos dedicados a nuestra Ciudad y a nuestra Patria Chica.

OTROS HIMNOS DE NAVARRA
A) Siglo XVIII
En las oposiciones al magisterio de capilla de la Catedral de Pamplona celebradas en 1780, una de las pruebas realizadas por los candidatos consistió en la composición de un "Recitado y Aria" para tiple, oboe, 2 violines y acompañamiento, titulada "Ynvicta de Navarra", de texto grandilocuente. Aunque la estructura musical de los trabajos realizados dista mucho de lo que hoy entendemos por un "himno", el hecho demuestra el interés que a finales del siglo XVIII existía en el primer templo navarro por el tema "patriótico-navarro". No olvidemos, por otra parte, que de esta época data posiblemente la "Marcha y Minueto para la entrada del Reyno".
He aquí el texto (transcripción literal23):
RECITADO
"Ynvicta de Navarra esclarecida
Famosa capital, Pamplona Augusta,
Glorioso timbre tu blasón combida,
Confunde tu valor, aterra, assusta.
Mi voluntad admite que rendida,
Si el obsequio tal vez no te disgusta,
Te ofrece en la Palestra por objeto
Mi amor, mi inclinación y mi respeto"
ARIA
"Dejadme recelos míos,
embidias id nora mala,
ceded temores, [temores,]
aliéntese mi esperanza
Mirad que de la justicia
invencible la valanza
nunca el premio resistió,
ofrece sí aquesta palma"

23 Datos facilitados por José María Gembero, que está estudiando en profundidad las mencionadas composiciones (se conservan los ejemplares de Abadía, Prenafeta, Larrañeta y Juste). La plaza fue adjudicada a Francisco de la Huerta.

B) Siglo XIX
Portada de la partitura de Larregla
Durante el siglo XIX se compusieron varios himnos dedicados a Navarra, a los Fueros o a la Diputación, realizados por autores como Mariano García, Joaquín Maya, Joaquín Larregla, Felipe Gorriti etc. Los de estos dos últimos autores llegaron incluso a editarse en Madrid.

"Himno a Navarra" (Larregla-Olóriz)
El "Himno a Navarra" de Joaquín Larregla, con texto de Hermilio de Olóriz, está dedicado a la Diputación Foral, y fechado en 1894.24 Posteriormente se editó en Bilbao un arreglo para piano y canto del mismo, realizado por C. Rosáenz bajo el titulo de "Himno a los Fueros". 
24 LARREGLA, J., Himno a Navarra, Madrid, 1894 ("Casa Romero, Editor", 9 págs.).


El texto de Olóriz es un patriótico poema, cuya letra es la siguiente: 
"Navarra, patria de héroes
tú que supiste ser
en tus empresas grande,
a tus deberes fiel,
no sufras la coyunda
de vergonzosa ley
ni gimas como esclava
cuando eras reina ayer.
(Coro)
Blandid los aceros
á Dios invocad,
que vivan los fueros,
navarros, gritad.
Morir es mejor
que humillar en el polvo la frente
perdido el honor.
Tus elevados montes
tronos de gloria son,
que se alzan de este mundo
para acercarte a Dios.
Las nubes los coronan,
su púrpura es el sol,
laurel que en ellos nace
nunca se marchitó.
(Coro)
Blandid los aceros ...
Florecen las virtudes
entre tu honrada grey,
como en el fértil campo
brota apiñada mies;
por eso nunca sierva
ni vil pudiste ser,
y el que atentó a tu honra
muerto cayó a tus pies.
(Coro)
Blandid los aceros ...
Cien veces pretendieron
en lucha desigual
robarte de tus campos
la venturosa paz;
más los que osaron viles
tu suelo profanar,
aristas fueron leves
que arrastra el huracán.
(Coro)
Blandid los aceros...
En tu derecho hallando
norma tu voluntad
cuanto el deber exige,
siempre supiste dar;
pero el honor, que es prenda
que en la conciencia está
no habrá poder que logre
quitártelo jamás
¡Vivan los Fueros! ¡Vivan!
¡Viva Navarra! ¡Viva!





Ilustración de Ángel Elvira
"Himno a los Fueros" (Gorriti)
Este poema, también denominado "Himno Foral" mantiene el mismo tono de exaltación de otras composiciones literarias del mismo autor, compuestas igualmente en los últimos años del siglo XIX como ¡Patria! ¡A Navarra! Esta última, en la que se contienen algunos versos de inspiración similar a los del himno, fue difundida entre las personas que acudieron a Pamplona el día 4 de junio de 1893 para participar en la manifestación en defensa del Régimen Foral frente a la amenaza centralista del ministro de Hacienda Gamazo, hecho conocido popularmente como "La Gamazada".25 El "Himno a los Fueros", compuesto por Felipe Gorriti,26 es una brillante composición a 4 voces graves y piano, con los siguientes textos, en castellano y en vascuence.


25 ETAYO Y ERASO, Gervasio, Paz o Fueros. La manifestación fuerista de Navarra, Pamplona, Imprenta Provincial, 1893 (141 págs.). OLORIZ, Hermilio de, Ecos de mi patria. Leyendas y poesías, Pamplona, Imprenta Provincial, Septiembre 1900 (151 págs.).


26 GORRITI, Felipe, Himno a los fueros, Madrid, Imprenta González (6 págs.), en Arch. Real Colegiata de Roncesvalles, Papeles Sueltos. 

"Vivan, vivan los Fueros navarros
Viva, viva este libre país
vivan, vivan los Fueros navarros
viva, viva este libre país
nuestras vidas y haciendas
para ti Patria amada serán
para ti, para ti, para ti.
Patria amada para ti, Patria  amada
Patria mía serán para ti
vidas y haciendas para ti.
Vivan, vivan los Fueros navarros
viva siempre este libre país
¡ay! nuestras vidas, nuestras haciendas
¡ay! patria amada, patria amada,
¡ay! serán para ti
¡ay! nuestras vidas, nuestras  haciendas
¡ay! patria amada, patria amada,
patria amada
¡ay! serán para ti,
vida y haciendas serán para ti
¡vivan los fueros!¡vivan!"
"Viva, viva gure Fuero santubak
viva, viva Euskalerría
viva, viva gure Fuero santubak
viva, viva Euskalerría
gure bizieta ondasunak
Zuretzat denba erri maitia
Zuretzat zuretzat
erri maiti maitia,
 erri maiti maitia erri maitia zurezat
gure bizia zuretzat
Viva, viva gure fuero santubak
viva, viva Euskalerria
gure bizia gure ondasunak
erri maitia, nere erri maitia
¡ay! dena zuretzat gure bizia
gure ondasunak
erri maitia, nere erri maitia
¡ay! dena zuretzat erri maitia
dena zuretzat
¡viva fuerriak!
¡viva!"



"National Hymn of Navarre" (Wilkinson)
Partitura del himno transcrito por Wilkinson.
Más curioso resulta el "National Hymn of Navarre" del inglés Henry Wilkinson, quien pasó por España durante la Primera Guerra Carlista. En 1973 tuvimos conocimiento, a través de la Institución Príncipe de Viana, de un "Himno a Navarra" aparecido en la Casa Azcona de Tafalla. Se trataba de una pieza para pianoforte, en la tonalidad de Do M., con el citado título inglés, incluida entre otras obras musicales que completan la obra "Sketches and Music of the Basque provinces in Spain", publicada en Londres en 1838. La partitura, de estructura y armonía muy sencillas, sugiere ciertos aires militares de la época. El libro ha sido reeditado por la Caja de Ahorros de San Sebastián en 1976.
Javier Bello Portu hizo una orquestación del citado "himno" y lo presentó en el Teatro Gayarre de Pamplona, con intervención de la Orquesta Santa Cecilia. Aunque la obra no ha tenido una gran aceptación posterior, no deja de ser curioso el título, y tendría mucho más valor si un día se demostrara que procede o es copia de un original "oficial", conservado, por ejemplo, en el Archivo General de Navarra, cosa de todas formas poco probable.
Olazarán Roma 1964. Fijarse en coches aparcados
C) Siglo XX
Hacia los años veinte de este siglo, la misma Diputación convocó, al parecer, un concurso para proveer a Navarra de un himno oficial. Según el conocido folklorista Francisco Arrarás, obtuvo el primer premio el himno presentado por el P. Hilario Olazarán de Estella. Hemos visto una versión de dicho "himno" realizado por el mismo Arrarás para dos chistus y silbote, y comprobamos que se trata de una transcripción literal de la conocida melodía "Ikurrin dantza" (danza de la bandera), de Urdiáin. 

ANEXO (recogido por mí)
Quizás alguna de ellas carente  de la solemnidad de un himno, sí que han sido canciones, dedicadas a Pamplona y Navarra, que han sido cantadas por nuestros padres, abuelos y bisabuelos y que merecen no quedar en el olvido

A) Siglo XIX
"La antigua y noble Vasconia" es un largo romance cuyo autor es Leonardo Rojas Goicoechea, un maestro de Bilbao. 
Es el 20 de mayo de 1867 (en unos meses cumplirá 150 años y lo celebraremos) cuando aparece por primera vez (que yo sepa) este viejo poema dedicado a la geografía de Navarra, y que se cantaba en las escuelas. Se publicó en El amante de la infancia, la primera publicación periódica estellesa, (aunque se imprimía en Pamplona, en la imprenta de Sisto Díaz de Espada). Nació este periódico escolar el 1 de enero de 1866 y su director fue otro maestro: Dionisio Ibarlucea.
Aquí la tenéis, ejecutada (nunca mejor dicho) por un servidor:


B) Siglo XX
"Pamplona, Pamplona, no hay pueblo bajo el sol...", aprendida -como la anterior- de nuestros padres, ya he encontrado alguna otra persona que la conocía. No tiene ningún valor como letra ni como música, pero sí constituye una crónica menuda de aquella Pamplona del primer tercio del siglo XX.


Navarra es un continente, de Víctor Manuel Arbeloa (Un pueblo que canta: Nuevas jotas navarras, Pamplona, 1979, prólogo de Pedro Mª Flamarique), y cantada por María Aguirre, bien merece figurar en esta recopilación cono un himno en jota:


C) Siglo XXI
"Iruña, verde esmeralda" fue interpretado el Día de San Saturnino de 2012 en el Gayarre en su parte vocal, por el coro Premier Ensemble de AGAO y, en la instrumental, por La Pamplonesa. Esta solemne música, muy apropiada para un himno, se la debemos a Máximo Olóriz,vicedirector del Conservatorio Superior de Música de Navarra y director de la Coral San Andrés de Villava. La letra es de Iñaki Lacunzael Trovador de Pamplona, fundador de tropecientos grupos musicales y creador e intérprete de un ramillete de canciones que tienen a Pamplona como destinataria. La traducción a la lengua vasca es de Jon Arretxe, creador literario y miembro de AGAO.
Éste sí que es un señor himno y sí que os va a encantar. Lo veréis: