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sábado, 20 de enero de 2018

Sánchez de Muniáin: Vivir del euskera

Imagen original de Navarra Resiste
Como concluye Juan Luis, "sirvan estos datos (todos ellos veraces y recogidos en documentación oficial) para acreditar que, tras el repetido dogma nacionalista según el cual “cualquier cosa vale con tal de promover el euskera”, un colectivo de empresas y personas están engordando los bolsillos a cuenta de todos y sin el debido rigor.

¿Vivir en euskera o vivir del euskera?                                  por J.L. Sánchez de Muniáin
Hace algún tiempo, alerté sobre una práctica que el Gobierno de Uxue Barkos había emprendido, según la cual, bajo la repetida excusa del apoyo al euskera, se ocultaba un efectivo provecho para según qué empresas y según qué medios de comunicación.
Una suerte de “cuarto de atrás” donde algunas empresas de comunicación recibían una inyección económica extraordinaria y en unas condiciones más beneficiosas que el resto de la mayoría de las empresas, las cuales,  por no utilizar la lengua vasca, no tienen acceso a esta segunda oportunidad que requiere menores exigencias.
Ni un anuncio en euskera
La práctica totalidad de estos medios beneficiados con dinero público tanto en su línea editorial como en sus acciones de difusión, están alineados y próximos a las formaciones nacionalistas.
Pues bien, una vez conocida cómo se ha realizado la valoración, y qué aspectos se han recompensado para merecer la inyección económica, hay hechos y datos que ahondan más esa conclusión de favorecimiento de determinados negocios bajo la sombra de la promoción del euskera.
Merece la pena conocer esos hechos y datos que avalan esta afirmación que por grave que resulte, no han sido desmentidos por la consejera responsable cuando ha tenido la oportunidad de hacerlo:
Cualquier empresario o profesional autónomo conoce los ajustes que ha de contemplar en relación a costes y posible facturación para hacer viable su negocio y más aún si éste pertenece al sector editorial impreso. 
Pues sepamos por ejemplo que una empresa editorial que publica 6.000 ejemplares al año se puede permitir un presupuesto anual superior a 360.000 euros porque más de un 35 % de ese gasto está sufragado a fondo perdido por las arcas forales. ¿Cuántos negocios de comunicación emprenderían o se mantendrían en estas condiciones? 
Las condiciones dictadas por la consejera Ollo admiten que, bajo el pretexto de “difusión del euskera”, se abone prácticamente todo. A modo de botón de muestra baste comprobar que se han admitido como justificante tickets por compra de papel de baño como gastos de funcionamiento necesarios para la promoción del euskera o se han pagado eventos en salas de fiestas como gastos ordinarios de un medio de comunicación.
Pero, aun así, estas condiciones tan generosas han sido vulneradas por alguna empresa a la cual, según todos los indicios, se le ha subvencionado gastos expresamente excluidos, como son las inversiones ¿O no es inversión la adquisición de bienes de equipo tales como aparatos informáticos o dispositivos de radio si los realiza una emisora?
Así ha ocurrido con la empresa radiofónica de la cual fueron accionistas varios miembros del gobierno.

Se ha admitido como gasto subvencionable incluso los costes financieros (pago de deudas) de un grupo editorial al cual el Gobierno de Navarra no solo avaló como a otras empresas, sino que auxilió con operaciones prácticamente inéditas en la Administración Foral.
En otro orden de cosas, éste reparto de dinero público ha propiciado que se otorgue una subvención a la web que retransmite y difunde todos y cada uno de los homenajes a presos de ETA excarcelados, realizados en Navarra. Para más hipocresía, ese dinero público lo asigna el departamento de la consejera responsable de Paz y Convivencia.
En esta alegría de disposición de fondos públicos, el Gobierno ha ayudado a promover el euskera incluso a alguna entidad que se ha disculpado textualmente por no usar demasiado el euskera debido a que “incluso las entidades que promueven el euskera en la zona nos piden que publiquemos sus noticias en castellano para que se entere todo el mundo”. Y, aun así, ha sido obsequiada con subvención. Al parecer en este caso, ante tan abundante discrecionalidad, los cargos del gobierno han valorado más la sinceridad que la difusión del euskera.
En conclusión, sirvan estos datos (todos ellos veraces y recogidos en documentación oficial) para acreditar que, tras el repetido dogma nacionalista según el cual “cualquier cosa vale con tal de promover el euskera”, un colectivo de empresas y personas están engordando los bolsillos a cuenta de todos y sin el debido rigor.
Y luego dicen que no hay dinero y que debemos pagar más impuestos…  
Juan Luis Sánchez de Muniáin Lacasia es parlamentario Foral por UPN

viernes, 19 de enero de 2018

Urbeltz sobre el carnaval (Lanz, Lastovo...)


Ciertamente la interpretación que hace Urbeltz del carnaval sorprende. Según él se trata de rituales para conjurar las plagas de insectos: langosta, tábano... Miel Otxin es la imagen del hambre, hambre provocada por la plaga de langosta. “Toda persona disfrazada es, en cierta manera, una persona insectizada”, apunta Urbeltz. Como veis, cuestiona las interpretaciones más comunes sobre el carnaval.
¿Vemos el Carnaval de Lanz (1964) de Caro Baroja, desde esa perspectiva? A ver qué tal
***
Urbeltz aúna los carnavales como un fenómeno único de la cultura europea
El antropólogo se fija en los casos de Lantz y Lastovo (Croacia) como rituales que advierten  de futuras calamidades

Urbeltz sobre el Carnaval                                                                         por Ion Stegmeier 
Cumplidas las “dos jirafitas”, como bromeó ayer por sus 77 años, el antropólogo Juan Antonio Urbeltz ha puesto el punto final a sus trabajos sobre el carnaval rural y su simbolismo. El libro “Morir” en la hoguera el Martes de Carnaval, publicado por Pamiela, es el compendio del trabajo de tantos años, y deja una conclusión clara: los carnavales no son fiestas aisladas de distintos pueblos singulares, en oposición a la cuaresma, sino que se trata de un fenómeno global europeo, que se entiende mejor al verla en conjunto, y que trata de conjurar con cierta teatralidad rural amenazas para esas localidades como plagas o epidemias. Siempre en territorios de pequeña escala.
Miel-Otxin, protagonista en Lantz. JESÚS CASO
Un tercio del libro lo emplea en dos ejemplos concretos. Urbeltz pone la lupa en dos carnavales tan distantes como complementarios: el de Lantz, en Navarra, y Lastovo, una islita al norte de Dubrovnik, en Croacia, con apenas 700 habitantes. “Son dos caras de una misma moneda”, explicó ayer. Detrás de ambas simbologías se oyen vuelos de insectos.
En Lantz está el gigante Miel Otxin, que se escapa, quiere salir del pueblo, pero lo retienen y lo meten dentro para enjuiciarlo. En Lastovo, al revés.  Allí el personaje se llama Poklad, no mide más de 1,20 metros, y quiere entrar en el pueblo deslizándose por una cuerda mientras hace explotar pólvora en su “vuelo” desde un pequeño monte cercano. 
Poklad, el personaje en Lastovo (Croacia). 
Miel-Otxin, explica Urbeltz, es la imagen del hambre, “es una tripa insaciable desde la raíz del pelo hasta la uña del pie”, pero esa hambre está provocada por la plaga de langosta. “El epítome (compendio, resumen, sumario...) de todas las langostas es el zaldiko, el caballito”, apunta. “Todas las lenguas de Europa, el euskera también, menos el inglés, dicen que la langosta es la caballeta (saltamontes, insecto), por tanto, es un insecto preñado que tiene el poderío del caballo y la fecundidad de la yegua, los dos en uno”, dice sobre este azote bíblico. Poklad, por su parte, significa “embajador” en croata, y anuncia la llegada al pueblo de una escuadra de “moros-catalanes”, alegoría también de la plaga de langosta. Ambos personajes acaban en llamas ante el jolgorio de la gente. Si le hubieran consultado de la capitalidad cultural de 2016, reconoció ayer, habría propuesto unir ambos carnavales en San Sebastián. Cree que la cuerda para Poklad habría quedado muy bien desde el monte Urgull hasta el puerto.
‘Dejar la carne’ y ‘podar’
Urbeltz, que hace menos de una semana estrenó en el Baluarte su último espectáculo de danza, Martin Zalakain, ordena en este libro la antropología del XIX y pone en solfa estudios como La rama dorada de James George Frazer, que explicaba que el carnaval era un ritual para expulsar el mal. “Los rituales carnavalescos que tenemos en el folklore vasco y europeo en general son formulaciones para contener el mal, no expulsarlo, sino contenerlo, que no entre”, advierte él.
Tampoco es partidario de relacionar estas manifestaciones con la cuaresma, como se ha solido hacer, sino con las calamidades que cíclicamente amenazan a esas poblaciones. “La iglesia a partir del siglo IV introduce la cuaresma pero el carnaval no está constituido por eso, sino por el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera, esos son los dos polos en los cuales todo el universo insectil está ciertamente en situación amenazante; en el carnaval está por venir y en San Juan ya ha explotado, entonces las hogueras, el humo con leña verde, es para dispersar teóricamente mosquitos y tábanos”, explicó ayer. 
Admite Urbeltz que el nombre de carnaval posiblemente sea eclesiástico, dejar la carne, pero no así en euskera. Iñauteri viene de inausi, podar, y aratuste de araztui, plantar árboles podados, tareas típicas de primavera.
Personas “insectizadas”
El euskera vuelve a dar más pistas por ejemplo con la palabra disfraz, que se dice mozorro o zomorro, como también se denomina a los insectos. “Toda persona disfrazada es, en cierta manera, una persona insectizada”, apunta Urbeltz. 
Juan Antonio Urbeltz sostiene su libro,
ayer, en la librería Elkar de la calle
Comedias, en Pamplona. CALLEJA
“Cuando estamos sentados y viene la chavalería mozorrotuak (disfrazados) con el triki a bailar y damos dinero para la merienda, hemos pagado el diezmo, hemos pagado a los insectos que están ahí, por tanto, no podrán venir a cobrar por segunda vez lo que ya han recibido, los tenemos ahí conjurados, pero estos insectos pequeños son muy desobedientes y por más que pagues se presentan una y otra vez”, explica el investigador de la cultura tradicional vasca que nació en Pamplona y se marchó a vivir de bebé con su familia a San Sebastián.
Los yoaldunas, figuras emblemáticas del carnaval en Ituren y Zubieta, también tienen relación con los insectos. Lo que hacen, concretamente, es disuadir a los tábanos, ya que además del ttuntturro (el gorro cónico), sus dos elementos principales son la ishopua, la cola del caballo que agitan con la mano, y el cencerro.  “Ituren y Zubieta nos permiten postular que todos los carnavales europeos con cencerros están en función de eso, el cencerro no tiene otra función en las sociedades tradicionales que con el ganado, no tiene otra función que espantar tábanos, sobre todo, de las partes blandas de la cara; por detrás, el animal lo hace él solo con la cola”, explica. En el libro recoge unos personajes muy parecidos a los yoaldunas en Karlovo (Bulgaria), y los llamados mamuthones en Mamoiada (Cerdeña).
Urbeltz fue ayer presentado en la librería Elkar Comedias de Pamplona por Aritz Ibáñez, de Duguna Dantza Taldea, quien lo definió de “revolucionario” en el mundo de la danza. También en ese campo, después de recorrer en los años 60 y 70 decenas de pueblos junto a su mujer para recuperar las danzas vascas en extinción, se puso a crear nuevas y a investigar sobre su simbología, porque la danza sin simbología, suele decir, se queda en aerobic.

“MORIR” EN LA HOGUERA EL MARTES DE CARNAVAL  
Representaciones dramáticas  en Lantz y Lastovo 
Autor: Juan Antonio Urbeltz 
Editorial: Pamiela Páginas: 352 Precio: 22 euros

jueves, 18 de enero de 2018

La huerta del Mochorro 1900-30 (J.J. Arazuri)

1948 Playa de San Pedro. Pasando el puente unos metros y girando un poco a la 
derecha, en las tres primeras décadas del siglo, encontraríamos al personal 
bañándose en la Huerta del Mochorro. Nunca lo vi, pero supongo que esos hierros 
que sobresalen del agua servirían para colocar unas tablas y represar el agua
Algún comentario de Face complementa la historia que aquí se cuenta
Huerta del Mochorro
Después de las casas de Mina, en el actual número 26 de la calle Errotazar, existe una antigua casa, hoy restaurada, por la que se accede a la huerta que se hizo célebre en las tres primeras décadas de nuestro siglo por haberse instalado en ella los primeros baños organizados de la ciudad, y en donde se bañaban «casi juntos» los hombres y las mujeres.
1. Huerta del Mochorro  2. Canal procedente de la presa de San Pedro 
3. 'Puentecillo'  4. Puente de San Pedro  5. Río Arga  6. Puente del Vergel
En las postrimerías del siglo XIX, esta huerta pertenecía a un castizo y honrado hortelano llamado Francisco Redín, que con gran disgusto contemplaba todos los años cómo le robaban los mejores frutos de sus árboles una cuadrilla de descarados y desaprensivos mocetes. 
Aunque no son nuestros mozorros, 
sí es nuestro Coletas
Con el fin de escarmentar a los ladronzuelos, tuvo la genial idea de vestirse con la túnica y caperuza de la Hermandad de la Pasión, y una tras otra, todas las noches, aparecía de entre las negras sombras del huerto, golpeando con flexible vara de fresno a los temblorosos rapazuelos que bautizaron a la huerta con el título de 'el Mozorro', palabra vasca que significa máscara o disfraz. Esta palabra se transformó, seguramente por falsa interpretación auditiva, en 'Mochorro'.

['mozorro' significa, en general, máscara, disfraz o espantajo, pero en nuestro vocabulario pamplonés  el vocablo 'mozorro' envuelve un concepto más serio, bien conocido de todos, aplicable a los entunicados miembros de la Hermandad de La Pasión del Señor.]
[Recuerdos infantiles: "Mozorrico, mozorrico, dame un caramelico". Y nos daban. Y todavía algunos siguen dando. Propongo recuperar eta tradición y darle más fuerza con caramelos -ad hoc- "El mozorro". Y, de paso, que perviva esta palabra tan de Navarra]
1. Huerta del Mochorro  2. Canal procedente de la presa de San Pedro
3. 'Puentecillo' (Arazuri) 4. Puente de San Pedro  5. Río Arga  
Todos aquellos problemas se solucionaron, en parte, a principios de siglo al organizarse baños públicos en la huerta del Mochorro.
El Mochorro estaba enfrente al prado de la Cera, y su huerta cerca del molino de Alzugaray y la fábrica de linaza. Hacia la arboleda de San Pedro se comunicaba con un puentecillo por el que se pasaba también al prado de la Lana.
El buen Redín, dueño del Mochorro, tenía entre su casa y la huerta un terreno protegido por tupidas ramas que hacían del lugar un rincón tranquilo y discreto, atravesado por el canal que baja de la presa de San Pedro. Aprovechando todo esto, Redín instaló dos cuerdas para que los bañistas se sujetasen, sobre todo cuando abrían las compuertas de la presa para dar agua al molino de Alzugaray, ya que generalmente aquellas avenidas de agua producían grandes sustos entre los bañistas.
En la prensa local del primer año del siglo se anunciaba: «Se ha abierto la temporada de baños para señoras y caballeros, con la debida separación, al precio de 0,10 ptas.»

En el Mochorro se servía, para los que lo deseaban, chocolate y se alquilaban taparrabos por una ochena (10 céntimos de peseta).
Algunos hombres se bañaban en calzoncillos (de aquellos largos que se sujetaban en el tobillo con dos cintas), la mayoría lo hacían en porreta, y las mujeres se bañaban con bata. Según testigos presenciales, me han asegurado, que aquellas mujeres resultaban más provocativas en bata que hoy resultan en bikini. 

[Mientras el río Arga fue fuente de ingreso para su madre, la pequeña Josefina acudía al “mochorromientras cuidaba de su hermano menor, por cuyo cuidado hubo de abandonar la asistencia a la escuela:
Iba al “mochorro” con el crío; lo dejaba en el suelo y yo a nadar con una bata bien chula. Yo nunca fui a bañarme en los baños públicos, donde cobraban un real. Iba al “mochorro”, en el Prado de la Lana, por la calle Errotazar. Allí nos bañábamos por una ochena; había una cuerda para agarrarse. Cuando ya aprendí a nadar lo hacia en la presa de San Pedro”.]

[Ochena: por dos veces aparece en el texto este localismo navarro que de niños usábamos con toda naturalidad: tresena (3 chavales, trío), cuatrena (5 céntimos), ochena (10 cm), novena (9 días), docena (de huevos, por ej.), quincena... En un principio, la ochena equivalía a la moneda de ocho maravedíes. Moneda de 10 céntimos de peseta. Fuera de Navarra se llamó 'perra gorda']
Sitna 66-71   1. Desde el 42 ya aparecen las dos piscinas de San Pedro
2. Esa línea podría ser la represa 3. Puente de San Pedro
Para separar los hombres de las mujeres se instaló una valla de tablas de un par de metros de altura que dividía la solanera, y una cortina hecha con sacos, que impedía que los bañistas se viesen, en la cual había un letrero que rezaba: «Se prohibe bucear cerca de la cortina». A pesar de la prohibición, siempre había algún tritón descarado que se pasaba al otro lado de la harpillera, provocando grandes alborotos en el gineceo.

Ahora bien, la auténtica revolución en los baños del río, el nacimiento del deporte de la natación en Pamplona, tuvo lugar en el año 1931, en el que se fundó el «Lagun-Artea» (el 2 de agosto), el Club de Natación (el 27 de agosto) y el «Club Larraina», que terminó su piscina en 1933. Estos fueron los pioneros de la natación en nuestra ciudad y convirtieron los baños en deporte.
***
Entre los beneficiarios del Canal destaca sobremanera el Molino de Alzugaray, central eléctrica y fábrica de un pan excelente y muy cotizado.
Mirando los planos de 1880 y 1915ca, viene dibujado como una isleta entre dos brazos del canal.

He sospechado si no podría corresponder a las ruinas que se ven junto al Puente del Vergel y la posición coincide bastante exactamente. Creo, pues, que esas ruinas que vemos pertenecen al famoso Molino de Alzugaray.

miércoles, 17 de enero de 2018

Cake Minuesa en Echarri-Aranaz

Echarri Aranaz, vivienda de Jesús Ulayar, asesinado por ETA. Sra Barcos, ¿algo que decir?
Amigo Cake Minuesa, amigo Juan Antonio Extremera, ¿creéis vosotros que el que tiene que disparar cinco tiros no lo pasa también mal? ¿creéis que la noche anterior a la 'ejecución' duerme a pierna suelta? ¿que no le gustaría que otro llevara a cabo la 'ekintza'? Pero sabe que 'alguien debe tirar de gatillo' y el 'anónimo luchador' lo asume por su compromiso con Euskal Herria. 
Ya sólo por eso, debe figurar en el 'Mapa del Sufrimiento'. Y no le pidas que se arrepienta, que ya chupó cárcel.
¡Tiene cojones!

CIUDADANOK EN ECHARRI-ARANAZ, PARAÍSO DE LOS TERRORISTAS
Habla el etarra que mató al alcalde navarro Jesús Ulayar: “¿Arrepentirme? Pierdes el tiempo”





Cake Minuesa viaja a Navarra, concretamente a Echarri-Aranaz, para recordar el asesinato del alcalde Jesús Ulayar a manos de ETA en enero de 1979, a las puertas de su domicilio y en presencia de su hijo Salvador, autor del libro ‘Morir para contarlo’ (editorial Sahats, 2014).
Allí, nada más llegar, se encuentra con tres banderas: una de la Comunidad Foral, una ikurriña y, a este lado, una estelada. Le recibe Juan Antonio Extremera, portavoz del PP en el ayuntamiento de la localidad, que le lleva al lugar de los hechos y le cuenta lo ocurrido.
Hoy se ve una fachada pintada en tono azul claro con decenas de manos blancas como símbolo de paz. Enfrente, el lugar exacto donde cayó Ulayar tras ser tiroteado, donde ahora, lejos de haber un memorial o monolito, hay contenedores, basura. Justo donde, horas después del crimen, vecinos del pueblo brindaban con champán.




El verdugo es víctima en el ‘mapa del sufrimiento’

‘Morir para contarlo’
(editorial Sahats, 2014)
El responsable, quien apretó el gatillo hasta en cinco ocasiones, fue el terrorista Vicente Nazabal, que consta como víctima en un ‘mapa del sufrimiento’ elaborado por el gobierno de Uxue Barkos. Minuesa llama a Nazábal, que advierte al periodista de que “pierde el tiempo” y se niega a dirigir una disculpa a la familia que destrozó.
La alcaldesa, Eneka Maiz (EH Bildu), pariente carnal de quien figura como encubridor, también se niega a decir una sola palabra.
Las calles dan una imagen igual de desoladora, para rabia e impotencia de los demócratas, con carteles que homenajean a los etarras en prisión y que piden su acercamiento, que incluso dan sus direcciones postales en los penales para que todo aquel que lo desee pueda enviarles una carta.

Es el retrato de la soledad de los que luchan por la no violencia, por la memoria y por un relato no contaminado del dolor provocado por una organización acabada pero con aún demasiados seguidores y en las instituciones públicas, también en aquellos puntos donde más daño hicieron.



lunes, 15 de enero de 2018

Robos de bancos (de los de sentarse)

Banco amabilizado (para los cacos) por el M.I. Ayuntamiento de Pamplona
Esta noticia venía ayer, 14 de enero, en DN. Pero el "procés", si miráis las fechas, se arrastra desde el 22 de diciembre. 
Nada más leerla, recordé otra que, sobre el mismo tema (robo de bancos, de los de sentarse) apareció, también en DN, el 23 de noviembre. ¿Guardan relación -autores del robo, denunciante- ambas noticias? Quizás el señor Muruzábal, detective sobrevenido, nos pueda sacar de dudas.

Diario de Navarra Domingo, 14 de enero de 2018
Las mujeres suben el banco a la furgoneta
en la foto del ciudadano. DN
Les sorprenden robando un banco en Pamplona y lo devuelven después
Un ciudadano sorprendió a dos mujeres arrancando y llevándose un banco de la calle río Arga de Pamplona y la fotografía que les hizo posibilitó su identificación por Policía Municipal días después, cuando ya habían devuelto el banco a su sitio. Ocurrió el  día 22 en el barrio de la Rochapea, donde una persona vio a una mujer tirando con fuerza de un banco de color verde de los habituales que existen por la ciudad. La persona que fotografió lo sucedido hizo llegar ese material a la Policía Municipal de Pamplona que localizó al titular de la furgoneta y consiguió contactar con un familiar de la persona que habría hurtado el banco. 
Idea de Cuenca contra el sedentarismo:
 bajan, echando monedas
El 3 de enero se personó en dependencias policiales la mujer que reconoció los hechos y declaró que ya había devuelto el banco a su lugar. Los agentes constataron que efectivamente lo había dejado en el sitio, pero suelto y sin anclar. Por todo ello, se ha tramitado el correspondiente atestado ante la autoridad judicial acusando a la mujer de 30 años de un presunto delito de hurto
***

Yo pensaba que el autor de la "Carta de los lectores" era algún jubilado desocupado, pero enseguida detecté -por lo bien escrita- que era alguien muy especial. Cuando leí su sonoro apellido caí en la cuenta: Basiano, Lasterra... un especialista en la pintura navarra, ex presidente de la Federación Navarra de Baloncesto, profesor de la ESO y Bachillerato, doctor en Historia del Arte... y profesor en la Jesuitinas. Por esto último, ahora entiendo que también ejerza de detective de bancos robados en las inmediaciones del centro.
Los bancos de las Jesuitinas (yo cuento 4) en 2014 (imagen de Google Maps)
Diario de Navarra Jueves, 23 de noviembre de 2017

¿Nos han robado los bancos?
Pues es lo que parece, aunque parte de mis compañeros de trabajo insistían hasta hace poco tiempo que el Ayuntamiento de Pamplona los podía haber retirado para arreglarlos o sustituirlos por otros. Yo más bien creo que algún amigo de lo ajeno, léase mangantes o ladrones, habrá llegado una noche, con unas simples llaves, y en cinco minutos se los habrá echado a la furgona, con objeto de revenderlos o reutilizarlos para su beneficio particular. Y me estoy refiriendo a dos bancos que se ubicaban en la calle de Corella, barrio de la Chantrea, frente al colegio de las Hijas de Jesús. En dicha acera existían, hasta hace poco más de un mes, cuatro bancos que eran muy utilizados por alumnos, profesores y familiares de dicho colegio, amén de por los muy numerosos paseantes de la zona, mayoritariamente jubilados. Pues eso, que de la noche a la mañana dos de dichos bancos, mobiliario urbano, en definitiva, han desaparecido, dejando en el suelo las marcas de sus correspondientes anclajes.
Me permito solicitar, desde estas líneas, que nuestro ilustre Ayuntamiento tenga a bien reponer dichos bancos que prestaban gran servicio, como decía anteriormente, tanto a personas relacionadas con el colegio citado, como a viandantes y jubilados que acostumbran a pasear por la zona. Se trata de un espacio relativamente libre de edificios, orientado al sur y con una especie de solana, en un entorno de vegetación y zona de cultivos, que es lugar muy apto para el paseo. 
Dichos bancos venían muy bien a todos y, ante la desaparición de dos de ellos, la posibilidad de sentarse se ha visto reducida a la mitad. Aprovechando este proceso de “amabilización” de la ciudad que desarrolla el Ayuntamiento del señor Asirón y del señor Cuenca reitero esta petición. Reponer dichos bancos sería un acto para “amabilizar” dicha zona de la ciudad, que se ha quedado un tanto coja por el supuesto robo. Estoy seguro que dicha reposición de bancos será aplaudida unánimemente por los ciudadanos del entorno, a diferencias de lo que está ocurriendo con la supuesta “amabilización” de otras zonas de la ciudad. A quien corresponda… 
JOSÉ Mª MURUZÁBAL DEL SOLAR 

domingo, 14 de enero de 2018

El Facebook del Cuatripartito


Allá por marzo de 2017 fui expulsado de "Aupa Iruña-Somos Pamplona" una página de Facebook cuya tendencia es exactamente la que el nombre (que posterga al idioma mayoritario) sugiere. 
José Javier Sánchez Turrillas 
Detrás de esa página y como fundador de la misma apareció todo un personaje que se pegó 32 meses cobrando de la empresa Riegos de Navarra sin acudir a trabajar, empleo por el que percibía 6 millones de pesetas anuales (de 1999). Os recomiendo vivamente que pinchéis en el enlace.
Poco después de mi expulsión, me enteré de que "Aupa Iruña..." había desaparecido. Ignoro si como consecuencia del pufo descubierto o por otros motivos. Pero esa página tenía 18000 miembros.
Al poco tiempo descubrí que había en Face dos páginas que imaginé que eran sus herederas:
Navarricos/as - Nafarrak
Pamplona-Iruña y su gente (no puedo enlazarlas por razones evidentes)
Curiosamente, entre las dos sumaban parecido número de miembros y las dos tenían el mismo administrador (al menos, el que contactaba conmigo)

Fuera la política (...contra el cuatripartito)
San Saturnino, Patrón de Pamplona
La norma de ambas era la misma: prohibidos temas políticos.
Pero la trampa era evidente: si alguien alababa la política del Ayuntamiento, el plan de amabilización, el calendario tan bonito... no era política. Pero si decías que el calendario tenía un montón de errores (y así era) entonces te borraban la página.
Había temas (agresiones sexistas) en los que todos los amiguitos de la página entraban con fervor: el homicidio de Nagore Lafagge por parte de Diego Illanes ("¡al que ya le han concedido el tercer grado!¡qué vergüenza!", decían), la violación de la chica madrileña por la Manada... Pero en cuanto les decías que ni Diego Illanes ni la Manada tenían detrás un partido, una organización que jaleara sus fechorías (como ha pasado y pasa con los asesinatos de ETA), se revolvían contra ti como alimañas. Y entonces, ya era política.

Guarderías
En resumen, esas páginas no son más que una correa de transmisión de la política del cuatripartito en Pamplona y en Navarra. Los que llevan la página, apoyados por sus amiguitos, se encargan de ello. Y los demás tenemos que limitarnos a poner fotos bonitas de Iruña o Nafarroa y poner en el pie de foto "Egun on", a ser posible bien escrito.

Amaia Romero, la gota que colmó el vaso
Primero me borraban las entradas. Luego me impedían publicar hasta la hora que ellos marcaban. Últimamente me quitaban de miembro y tenía que rellenar una instancia para volver a entrar... La gota que colmó el vaso fue Amaia Romero.
Está claro que a los administradores de estas páginas no les cae bien Amaia. He publicado en sus páginas cuatro entradas, con buena audiencia entre la gente normal, y alguno de los amiguitos se ha dedicado a boicotearlas, pidiendo firmas contra ese tipo de programas, como OT.
En cuanto mandé la entrada, alabando el tuit de la Policía Foral sobre Amaia Romero, inmediatamente fui expulsado. Y eso que quité los nombres de Laura Berro y Tere Sáez, que lo tachaban de "sexista". Pero no coló. Ninguna explicación, ni unas palabras de despedida siquiera, nada de nada.

Una propuesta
Al parecer, los temas que suelo sacar les molestan a los que administran esas páginas. Es el punto de vista de alguien, que no es nacionalista, sobre Pamplona y Navarra. Y no soportan que otros, pamploneses y navarros, nos salgamos de la senda que nos quiere marcar el cuatripartito.
En esas páginas, los que están ideologizados en la línea de los administradores será una minoría: 20, 50, 100, 500... Pero, hasta 18000 miembros, son muchas las personas a las que se les impide tener otra visión de Pamplona y Navarra.
Como yo ya no puedo publicar en esas dos páginas, os propongo a quienes sois miembros de 'Navarricos/as - Nafarrak' y 'Pamplona-Iruña y su gente' que compartáis mis publicaciones en esas páginas, para que 17500 personas puedan disponer de otro punto de vista.
Muchas gracias.
Nota: las elecciones se ganan también en las redes. Cada día más

sábado, 13 de enero de 2018

Comisión de toponimia 1998: Chantrea y Txantrea


El 22 de junio se cumplieron 25 años de este chandrío
En ese día el decreto foral sobre toponimia dictaminó algunas denominaciones oficiales, entre ellas la de "Txantrea" para este barrio pamplonés. Desde hace 25 años el nombre oficial no es "Chantrea" o 
"La Chantrea", o "Txantrea-La Chantrea"... No, es sólo "Txantrea".
Si quieres comprobarlo, vete a Toponimia Oficial de Navarra y en 'Base de datos' escribe 'Txantrea' (pincha y lee con atención; no pongas 'Chantrea', que te mandará a Mendigorría)
A mediados de diciembre de 2017, 25 años después, el alcalde Joseba Asirón firmó la resolución del cambio de nombre de 'Chantrea / Txantrea' por la única denominación 'Txantrea'. La nueva norma  se ha aprobado por decreto y sin pasar por el pleno.
Todo esto ya era conocido por los lectores de Desolvidar, pero lo que yo no recordaba -a pesar de haber seguido el tema en su día- era lo que traía DN el martes, 9 de enero:

La comisión municipal de toponimia  optó en 1998 por las dos denominaciones
Consideró que no había razones para no utilizar la grafía castellana  en el barrio
"Txantreana" y "filólogo": como a Cristo 2 pistolas
Fue con el ayuntamiento del tripartito (CDN, PSN, IU) cuando en 1998 se constituyó la Comisión de Toponimia del Ayuntamiento de Pamplona. La integraban, entre otros: Mikel Belasko (Gobierno de Navarra), Patxi Salaberri (Euskaltzaindia), Juan José Martinena (Archivo General), José Luis Molins (Archivo Municipal) o Inma Errea (traductora), y su objeto era “fijar y oficializar de manera bilingüe las denominaciones de calles, barrios, términos, etc”.
Ya en la introducción de su dictamen se decía que cuando existen formas distintas de llamar a un paraje en las dos lenguas se  optaba por usar las dos, y que en el caso de la Chantrea, aunque se trataba del mismo topónimo, se había actuado también así al no haberse podido precisar “de forma incuestionable su origen lingüístico”.
Comparad lo subrayado con lo que dice (recuadrado en rojo) la imagen de "Toponimia Oficial...": "origen lingüístico: euskera sin especificar" y en 'Observaciones": 
"... \txantrea\ se compone del francés \chantre\ `cantor' (canónigo dignidad de la catedral) y el artículo \-a\. De \chantre\ derivan \chantría\, dignidad de la catedral ostentada por el canónigo chantre, y \Txantrea\, paraje donde tenía propiedad la citada dignidad, al parecer." (Estudio Toponímico de Burlada, 94)
El informe que la actual jefa del Servicio de Euskera del Ayuntamiento elaboró el pasado mes de mayo para el expediente de Txantrea recuerda que en aquella comisión de toponimia de la que ella formó parte, “se consideró que no había razones para no utilizar la grafía castellana” en el caso de este barrio. Entre los motivos se apuntó a la dificultad para determinar si la variante ‘Txantrea’ debía su forma al romance o al vascuence.
A modo de conclusión aquella comisión decidió que, al constar su uso en ambas lenguas, “se ha acordado proponer la utilización de dos grafías para este nombre Chantrea/Txantrea. En cuanto al hecho de que el decreto foral sobre toponimia ya había dictaminado algunas denominaciones oficiales, entre ellas la de Txantrea seis años antes, la comisión municipal justificó los cambios realizados en la “realidad sociolingüística de Pamplona”. Incluso aseguraba que en el origen de la citada comisión de toponimia estaba la “previa discusión” de la toponimia oficial aprobada por el Gobierno de Navarra, para evitar imponerla y crear así un problema de competencias. Un problema que curiosamente parece que se ha originado ahora, 20 años después.

Aportaciones de Enrique Maya
Maya también citó el decreto foral de 1992, pero para recordar que en él no figuran los topónimos que sí utiliza ahora el cuatripartito como 'Errotxapea', 'Santa Luzia', 'Donibane', e incluso 'Iruñea'. 
Y aludió luego al informe que en 1998 emitió la Comisión de Toponimia de Pamplona concluyendo que en el caso de la Chantrea/Txantrea había que optar por la doble denominación al no haberse podido precisar de forma “incuestionable” su origen lingüístico.  
El regionalista también consideró curioso que dos de los miembros (Inma Errea y Mikel Belasko) de aquella comisión de toponimia firmen ahora sendos informes diciendo que la denominación oficial es Txantrea.

Críticas a DN por el mal uso de "Txantrea"
Quiero decirle a Diario de Navarra que la obligación de escribir el nombre oficial del barrio la tienen las instituciones: Ayuntamientos, Gobierno... pero no un periódico.
Sin embargo, he comprobado que últimamente usan más "Txantrea" que "La Chantrea", pero que, además, lo escriben mal. Ustedes no escriben el nombre oficial del barrio ("Txantrea"), sino el nombre en castellano del barrio ("La Chantrea"), pero con grafía vasca ("La Txantrea"). Vamos, todo un disparate.
Titular de Ahötsa
En castellano decimos: "Vivo en la Chantrea", "mi barrio es la Chantrea", "el puente de la Chantrea", "la villavesa de la Chantrea". El artículo, femenino y singular, "la" precede siempre, en las frases, a "Chantrea". En cambio, el nombre vasco ("Txantrea") no puede ir precedido del artículo castellano porque ya lleva el artículo vasco pegado, al final: "Txantre-a". Si tuviera que traducir "la Txantrea" tendría que hacerlo así: "la el chantre". Vamos, de risa. Si la misión del artículo es precisar la referencia del sustantivo, dígame qué pinta un artículo castellano precediendo a un sustantivo vasco que ya lleva su artículo pospuesto.
Si, a pesar de las dificultades, me empeño en escribir -en un contexto de castellano- el nombre oficial vasco, debería hacerlo así: "Vivo en Txantrea", "mi barrio es Txantrea", "el puente de Txantrea", "la villavesa de Txantrea". Pero si empiezo la frase así: "vivo en la...", ya no tengo más remedio que terminar con "...Chantrea".
Señores de DN, tomen nota del titular de Ahötsa (una antología del disparate,pero que, al menos, pone bien lo de "el preso de Txantrea").