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miércoles, 23 de marzo de 2011

La laya: un apero ancestral de Navarra

Layadores de San Martín de Unx
La laya, ese humilde apero, ancestral en la agricultura de Navarra, es todo un símbolo de la diversidad y pluralidad de esta tierra. Es también interesante destacar que en la misma Navarra, con una distancia de menos de 70 km, las layas son distintas. Y no se puede exportar la laya de Leiza a San Martín, ni al revés. Y quien dice la laya, dice otras formas culturales específicas. Quien tenga oídos...
Quiero poner, también, especial énfasis en los comentarios de mi tío Narciso, al que tanto echo en falta, que podéis leer al final. Con los años, me llegan más adentro. No dejéis de leerlos, sobre todo los más jóvenes.
Grupo de layadores de Leiza, publicada en Caro Baroja (Foto Archivo del Museo San Telmo, 
Donostia): percusión lanzada desde una mayor altura que la realizada por la laya de mango largo
Tanto el Corominas como José María Iribarren coinciden en atribuir a la palabra "laya" (ver abajo) un origen vasco:  "laia". Derivados: laiatu (layar), laiari (layador)...
Este instrumento agrícola tiene que ser, dada su elementalidad, muy primitivo (al igual que la propia palabra vasca "laia") y se ha venido utilizando hasta mediados del siglo pasado en lugares en los que no entraba el arado. Pero mucho antes del arado, en los comienzos de la agricultura por esta tierras del Pirineo occidental (hace algo menos de 6000 años), tuvo que usarse algún tipo de palo para cavar con el fin de preparar la siembra. La laya bien pudo ser, junto con la azada, el pico.., la evolución posterior de ese palo cavador.
La diferencia del terreno entre el norte y el sur de Navarra (más húmedo y blando en el norte, más seco y duro en el sur) explica perfectamente el tipo distinto de layas (puntas más largas en el norte, más cortas en el sur) que se utilizaban.
La laya ha tenido una evolución en la actual "Horca de doble mango" que no es más que la unión, el ensamblaje de dos layas a las que se incorporan dos asas para ayudar a hacer palanca. Esta horca se usa en los huertos para mullir y revolver la tierra. (ved el vídeo sólo un poco, para haceros a la idea de cómo funciona, simplemente)



La laya tradicional del sur de Navarra ha adquirido en los últimos años un uso lúdico y deportivo como se puede comprobar en las carreras de layas de Artajona, Puente La Reina...


Los hermanos Caro Baroja (en su nunca suficientemente agradecida labor de tomar nota de todo  aquello que estaba a punto de desaparecer), nos deleitan en este vídeo, de hacia 1970, con la acción de una cuadrilla de layadores de San Martín de Unx. Se oye de fondo una preciosa jota:

Me gustan los labradores, 
cuando los veo labrar (1)
y las mulitas que llevan 
¡qué bien saben trabajar!

Es admirable el ritmo que llevan y la compenetración de la cuadrilla de Leiza:


(1) Algunas palabras: "laya", "labrar", "cultivar":
Diccionario de Corominas
Diccionario de Iribarren
Diccionario mío, de mí, propio

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Conocí las layas aunque yo en concreto las usé muy poco. Pero aún estoy viendo layar a tu padre y Severino en aquel campo de la "pomera" camino Unciti. Yo usé más el "apero" y el "bravan".. Una anécdota de la que nunca me he olvidado es que estando comiendo con mi madre en la fonda de la Biviana empecé a decir a los comensales:"Me he comprado un "calcetismo" en vez de catecismo..Uno de los presentes me dice:"Vamos a ver cuanto sabes. ¿Cuantos Dioses hay? - "Uno" le contesté sin titubear. "Muy bien." ¿Y cuantas personas?" - "Tres", le dije. "Muy bien" Luego me pregunta:"¿El padre es Dios?" Y sin titubear le contesto: "No, es labrador" Carcajada general...Pero le dije la verdad. Yo creía que se refería a mi padre D. Venancio, que realmente era labrador. Luego más tarde al entrar en la Compañía y leyendo el evangelio de S. Juan ví que allí también dice Jesucristo que su Padre era labrador (agricola) O sea que no estuve muy desacertado en mi primer examen de calcetismo. Un abrazo.
Narciso

desolvidar dijo...

Narciso, sabrosísimo y jugoso tu comentario. La pena es que ya no estén ni mi padre Prisciliano ni mi tío Severino para que me hubieran contado su experiencia con la laya en la Pomera.
Por cierto, ha caído en mis manos un calcetismo antiguo: el del P. Astete que bien conocerás.
Patxi

Anónimo dijo...

Me ha gustado. O sea que, según tu diccionario personal o, como dice el calcetismo de Narciso, el culto a los dioses es trabajárselos como quien trabaja una pieza para que te dé buen fruto. La tierra, como los dioses, debe darnos más de lo que nosotros les damos. Lo contrario sería alienación. Tu buen amigo del XIX,
Carlos Marx

Anónimo dijo...

Gracias Patxi por la dedicatoria. Saludos

Anónimo dijo...

Me alegro de que, aunque haya sido por la puerta trasera, me haya metido en tu blog con layas y calcetismos. Las layas - o por lo menos el recuerdo de ellas -me las traje a la India. Nada más aterrizar en estas tierras me tocó ir a vivir en un suburbio de Bombay (ahora "Mumbai") llamado "Vinaya-laya" donde me pasé un par de meses perfeccionando mi inglés. A más de mil kms al norte se podían ver los "Hima-layas" "Him" en Gujarati significa "nieve" y "alaya" "lugar de" nieves...Allá tenemos el famoso Everest, el pico más alto del mundo. Por cierto que desde que vine a la India hace 62 años no he visto un copo de nieve.
Me alegro también que hayas dado con una copia del no menos famoso "calcetismo" del P. Astete que me lo sé aún de memoria - preguntas y respuestas. Te digo cómo empezaba: "Sois cristiano?" - "Sí, por la gracia de Dios." - Qué significa cristiano? - Hombre que cree en Jesucristo y está ofrecido a su santo servicio" - ¿Qué cosa es Fé? - "Creer lo que no vimos...porque Dios lo ha revelado y la santa Madre Iglesia así nos lo enseña...etc.etc. Me acuerdo que la respuesta más difícil de aprender era: "Cómo se obro el misterio de la Incarnación..? - En las purísimas entrañas de la Virgen María formó el Espíritu Santo un cuerpo...y sin dejar de ser Hijo de Dios, quedó hecho hombre." Esto sí que me gustaría "desolvidar" La que nos tomaba la doctrina era la madre y el día que no habíamos aprendido la lección (como en el caso de Ramona cuando perdía el Osasuna..) castigados sin cena. Sí que me gustaría volver a tener en mis manos aquel calcetismo. Un abrazo. Narciso